Control de azafatas

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La última cruzada de la censura feminista es la de las azafatas deportivas. A su juicio es denigrante el uso que se hace de las mujeres. ¿Qué trato se les da realmente?

Es un día de trabajo, después de las horas invertidas en los castings. Su sueldo es superior a los 200 €. Aun suponiendo que el proceso de selección doble las horas de trabajo, el resultado es un mínimo de 12.50€/hora(y estos son datos de 2009). Siendo el salario mínimo de 4.89€/hora, eso supone 2.55 veces más. El trabajo consiste en hacer compañía a los pilotos y sujetar la sombrilla en la salida. Algunos ciclistas no ganan eso.

Pero hay que estar guapísima o guapísimo, y ser simpático. Son habilidades que, incluso el más desagradable de los humanos, puede fingir durante dos días. También hay que tener cierto nivel cultural, algo que la propia iniciativa personal rellena.

El trato está lejos de ser denigrante, está más cerca de la adoración. Son personas a las que se les paga por tenerlas cerca. Para algunos, eso es terrible. Muchos políticos pagan para eso.

Lo que molesta es la presencia predominante de las mujeres, en el boxeo, el ciclismo o las motos, y su vestimenta. Afortunadamente, ninguna chica es obligada a hacer algo que no desea, y son libres de marcharse, en todo momento. Estoy de acuerdo en que la vestimenta está siendo utilizada para agasajar al vencedor, mostrándole cuantas más bellezas y premios mejor. Quizás deberían preguntarle al vencedor, antes, su orientación sexual.

Yo siempre he mirado a esas mujeres con envidia, también. Son muy afortunadas al tener, tan fácil, una manera de ganarse la vida, y me parece una salida profesional de supervivencia envidiable. Son períodos cortos de la vida que pueden ayudar con los estudios o mientras se consolida una carrera profesional.

He de reconocer que no es fácil enfrentarse al hecho de que la belleza personal, de uno, no gusta tanto como otras. ¡Cuántas veces he deseado que la chica de enfrente fuera ciega! Ejercité otras habilidades con el tiempo, y estoy muy contento con el resultado. Las Pit Babes son la manera en la que la sociedad expone su modelo de belleza, otra manera más, y a muchos no nos gusta que nos llamen feos. Pero eso no cambia la realidad, y no exponerme a esa certeza podría haberme hecho perder mucho tiempo y frustrarme en la búsqueda de pareja. Vamos, que me muero de envidia por no tener esa suerte, pero tengo otras.

Antes de quitarle a la gente, por decreto, su puesto de trabajo, deberíamos pensar dos veces. Si no te gusta lo de las pit babes, pues haz ruido y presiona al consumidor, vale. Pero obligar a nadie a prescindir de una manera de vivir y prosperar es esclavista y es censura. Pretender dirigir la moral social es dictatorial, sea quien sea.

Claro, que si todos estos eventos estuvieran libres de toda financiación o competencia ante organismos públicos, esta discusión no existiría. Serían todo empresas privadas, y los consumidores filtrarían las exitosas con sus pagos. Podrían hacer quebrar a aquellos cuya estética no les convenza, fácil.

sagan-Pit girlsLo que sí debemos eliminar es comportamientos como el de Sagan. Sí, tengo el prejuicio de que a las mujeres no les gusta que les toquen el culo cuando no miran. Debo reconocer que es un prejuicio, porque seguro que si está rodeada de los Rolling a lo mejor la cosa cambia. Ojalá se hubiera dado la vuelta y le hubiera partido la cara delante de todos. Eso lo pienso viendo la foto, si había o hubo algo más entre ellos, lo desconozco. Que de todo hay.

[/vc_column_text][vc_separator color=”custom” border_width=”2″ accent_color=”#c4bd00″][vc_column_text]Gerónimo Perea


Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

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La España que conozco

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¿Cómo se puede hablar de la España que conozco, cuando siento que son tantas? Conozco la España imperial, la socialdemócrata, la ibérica, la dictatorial, la constitucional, la de ‘Asturias es España, y el resto tierra conquistada’ (mi favorita) y así un sinfín de ellas. Todas, en realidad, parte de lo mismo, pero piezas distintas y autónomas, tantas Españas como personas en ella viven. Los católicos, los ateos, los feministas, los comunistas, los independentistas y un infinito número de grupos tienen infinitas visiones de cómo debe ser España y cómo se rompe o permanece. Todas, puede, partes de una, grande y libre, o puede ser otra cosa.

Me parece una discusión sobre quién te entrega el pasaporte. Lo que es lo mismo: quién es tu dueño. Y esta discusión se suele acotar al ámbito geográfico, jamás al ámbito de las ideas. Es decir, que aunque ideológicamente esté más próximo un madrileño de un alemán, compartirán dueño aquellos que más cerca estén. Un Gran Hermano muy grande, y todos hemos visto por TV lo que es eso, y quienes lo componen.

Es una verdad histórica relevante que nuestros dueños actuales han pasado por un sinfín de vicisitudes. Por ello, les gusta comentarlas, y me gusta saberlas. En realidad, no tengo ningún problema en que el espacio geográfico en el que vivo se llame España, y que en el futuro ese nombre pueda volver a albergar grandes extensiones. No perderé la vida por ello, aviso.

Pero tengo un problema con eso de estar sometido a las mismas leyes que aquellos que no piensan como yo. La primera, que reniego de este concepto de que un ser humano necesite un dueño, de que se le otorgue o no un permiso de viaje. Por tanto, no estoy de acuerdo con la constitución española. Puede que por esto pierda la vida, aún sin pretenderlo.

Estoy convencido de que nacer en determinado espacio confiere determinadas características, y en ellas reconozco a muchos de los que me rodean. Los hábitos y los rasgos me proporcionan familiaridad y sensación de hogar, reconozco unas raíces.

Pero eso no quiere decir que le permita a mis vecinos decidir sobre mis propiedades, o les de derechos sobre mi, superiores a los que yo mismo no tengo. Tampoco quiero mantener a aquellos que no me caen bien, o aquellos con los que no comulgo ideológicamente (aunque me caigan bien). No quiero dar dinero a proyectos en los que no creo. Ni quiero obligar a nadie a hacerlo. Ni quiero obligar a nadie a no hacerlo, si así se siente bien. Pero quiero reservarme el derecho a participar de sus decisiones.

Por tanto, ya me surgen dos Españas desde las cuales podemos empezar a convivir: la España geográfica y la España legal. Con la geográfica, me siento muy a gusto. Con la legal, muy a disgusto.

Quiero renunciar a ser parte de ella, sin que por ello se me niegue la realidad de que soy un ser humano, libre. Esa sería la España que me gustaría conocer: una España de panarquía. Entonces, sin duda sería libre, y probablemente se haría más grande, sin batallar.

[/vc_column_text][vc_separator color=”custom” border_width=”2″ accent_color=”#c4bd00″][vc_column_text]Gerónimo Perea


Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

 [/vc_column_text][vc_raw_html]JTNDc2NyaXB0JTIwYXN5bmMlMjBzcmMlM0QlMjIlMkYlMkZwYWdlYWQyLmdvb2dsZXN5bmRpY2F0aW9uLmNvbSUyRnBhZ2VhZCUyRmpzJTJGYWRzYnlnb29nbGUuanMlMjIlM0UlM0MlMkZzY3JpcHQlM0UlMEElM0MlMjEtLSUyMFRoZSUyMEhlcmFsZCUyMFBvc3QlMjAtLSUzRSUwQSUzQ2lucyUyMGNsYXNzJTNEJTIyYWRzYnlnb29nbGUlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBzdHlsZSUzRCUyMmRpc3BsYXklM0FibG9jayUyMiUwQSUyMCUyMCUyMCUyMCUyMGRhdGEtYWQtY2xpZW50JTNEJTIyY2EtcHViLTI3Mzk3OTY5NDgzNDk5MTAlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBkYXRhLWFkLXNsb3QlM0QlMjI2MjIxMjAwMTgxJTIyJTBBJTIwJTIwJTIwJTIwJTIwZGF0YS1hZC1mb3JtYXQlM0QlMjJhdXRvJTIyJTNFJTNDJTJGaW5zJTNFJTBBJTNDc2NyaXB0JTNFJTBBJTI4YWRzYnlnb29nbGUlMjAlM0QlMjB3aW5kb3cuYWRzYnlnb29nbGUlMjAlN0MlN0MlMjAlNUIlNUQlMjkucHVzaCUyOCU3QiU3RCUyOSUzQiUwQSUzQyUyRnNjcmlwdCUzRQ==[/vc_raw_html][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_raw_html]JTNDc2NyaXB0JTIwYXN5bmMlMjBzcmMlM0QlMjIlMkYlMkZwYWdlYWQyLmdvb2dsZXN5bmRpY2F0aW9uLmNvbSUyRnBhZ2VhZCUyRmpzJTJGYWRzYnlnb29nbGUuanMlMjIlM0UlM0MlMkZzY3JpcHQlM0UlMEElM0MlMjEtLSUyMFRoZSUyMEhlcmFsZCUyMFBvc3QlMjAtLSUzRSUwQSUzQ2lucyUyMGNsYXNzJTNEJTIyYWRzYnlnb29nbGUlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBzdHlsZSUzRCUyMmRpc3BsYXklM0FibG9jayUyMiUwQSUyMCUyMCUyMCUyMCUyMGRhdGEtYWQtY2xpZW50JTNEJTIyY2EtcHViLTI3Mzk3OTY5NDgzNDk5MTAlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBkYXRhLWFkLXNsb3QlM0QlMjI2MjIxMjAwMTgxJTIyJTBBJTIwJTIwJTIwJTIwJTIwZGF0YS1hZC1mb3JtYXQlM0QlMjJhdXRvJTIyJTNFJTNDJTJGaW5zJTNFJTBBJTNDc2NyaXB0JTNFJTBBJTI4YWRzYnlnb29nbGUlMjAlM0QlMjB3aW5kb3cuYWRzYnlnb29nbGUlMjAlN0MlN0MlMjAlNUIlNUQlMjkucHVzaCUyOCU3QiU3RCUyOSUzQiUwQSUzQyUyRnNjcmlwdCUzRQ==[/vc_raw_html][vc_widget_sidebar sidebar_id=”td-default”][td_block_ad_box spot_id=”sidebar”][td_block_11 custom_title=”Más de Gerónimo Perea” header_color=”#ada700″ post_ids=”-9254″ category_id=”69″ limit=”4″][/vc_column][/vc_row]

Desasociarse del Estado

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Otros antes que yo lo intentaron, y fracasaron. Intentaron divulgar la rebelión ante el robo que son los impuestos, como intentaron buscar formas de organizarse a espaldas de los gobiernos. Sólo un intento tuvo éxito: la independencia de los EEUU.

La Nación Sin Estado se une a la larga lista de iniciativas, de las cuales Liberland es el referente. Si Liberland prospera, será el primer país no nacido con un baño de sangre. Otras, como el FSP siguen adelante. La atomización y dispersión de los grupos rebeldes puede ser clave en el éxito, final, si llega.

Básicamente, la independencia de los gobiernos se consigue mediante la ocultación de los datos a las autoridades: partidas de nacimiento, documentación, transacciones económicas y desplazamientos, por ejemplo. Esa es la meta de esta asociación rebelde no violenta.

La asociación no busca, aún así, el anonimato. Poner de manifiesto la imposibilidad legal de separarse de un gobierno es una tarea importante, también. Por eso, debe registrarse y publicar los estatutos, llevar a cabo acciones públicas y obtener toda la publicidad posible.

La primera paradoja es que las asociaciones necesitan reglamentos. El nuestro gira en torno a tres principios: libertad, contratos y propiedad privada. Debe, pues, reglamentarse lo menos posible. Sobre todo, lo que debe hacerse es limitar los poderes de la administración. En cierto sentido, es parecido a redactar una constitución, pero con la línea de pensamiento inversa.

Impuestos voluntarios

Debe limitarse la capacidad de la administración de recaudar dinero. La primera consecuencia es la no obligatoriedad de pago al asociado. La reflexión es: la asociación debe tener el funcionamiento de un fuero aparte del estatal. ¿Cómo limitar el acceso de quien quiera adherirse? ¿Debe hacerse por poder adquisitivo? Otros, que lo hagan. Yo quiero ofrecer un fuero a todo aquel que lo quiera. Sólo podrá mantenerse económicamente si sus miembros deciden afrontar los gastos. Es decir: voluntariedad de los impuestos. Por supuesto, nada impide crear proyectos concretos que nazcan de la financiación de todos los socios. En todo caso, sólo los miembros de la comunidad, y por fuertes razones, deben poder limitar ese acceso.

Éxito de facto

¿Cómo saber si la asociación ha tenido éxito? Debemos conseguir una masa social suficiente para el mantenimiento autónomo de los individuos que compongan la asociación. De esa manera, el reglamento se convertirá en un fuero, para los miembros. Los miembros podrán hacer transacciones económicas entre ellos de forma anónima. Cuando haya bastantes miembros y empresas que acepten los canales financieros de los miembros de la asociación, podrá llevarse una vida cotidiana sin proporcionar información, o tan sólo la indispensable, a los Estados. No hace falta ninguna declaración de independencia (puesto que no perseguimos tampoco la unión territorial a ningún fuero), los individuos se la irán ganando poco a poco. Todo ese proceso, sin quitar nada a otros sistemas: sumando opciones.

Sin violencia, sin aspavientos y sin vergüenza. Hay gente ahí fuera que prefiere que otros no le digan lo que puede o no hacer. Tanto si se quieren organizar en comunas o dar rienda suelta al más salvaje turbocapitalismo, todos están secuestrados por el fuero del Estado.

Crear alternativas depende de nosotros. Toda aportación al desarrollo (es decir, recorte) del reglamento, es bienvenida. Todo nuevo miembro es deseado. Esperamos pasar el trámite de la aprobación burocrática, cualquier cambio os mantendré al tanto.

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Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

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Vocabulario para incomunicar

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El lenguaje está suponiendo un problema. Cuando digo el nombre de mi partido a profanos, saltan las alarmas. Debo entonces luchar por un espacio para explicarme, y hacerles comprender nuestra distancia con los pirómanos de la guerra civil (gracias, educación pública). Una vez lo entienden, y pasados unos días, me recomiendan cambiar el nombre. Utilizo estas pequeñas discusiones para lanzar píldoras ideológicas, hace soportable mantener la discusión infinidad de veces. Hay muchas webs con partidos de nombre similar, tampoco ayuda, pero eso es otra cosa.

Algo similar pasa con el anarquismo. Le sucede, en mi opinión, a Capella en el reciente comentario para el IJM. Se mezcla ¡ay! con la sempiterna discusión sobre el tamaño perfecto para sociedades anarquistas. Parece que cuando una sociedad llega a un determinado tamaño, necesita un gobierno que establezca un criterio sobre discusiones entre ciudadanos. Estoy absolutamente de acuerdo, excepto por el nombre. Lo que necesita es una administración central, y la diferencia entre ambos es por la imposición coercitiva de las decisiones que toma.

Un Estado toma decisiones absolutas, su decisión es ley. Tiene jurisdicción sobre la vida de las personas. Por tanto, establece castigos: hay un código penal e instituciones correctivas.

Una administración tiene jurisdicción sobre un territorio, y sus decisiones sólo son vinculantes en su ámbito de aplicación. Por tanto, carece de la posibilidad de privar de libertad o de arrebatar la propiedad privada de uno de sus miembros.

Este sencillo cambio nos pone de manifiesto la dificultad de la aplicación del castigo en una sociedad anarquista. Hay dos posibles: el exilio o la prisión domiciliaria. Ambos tienen la justificación de que la propiedad privada compartida decide impedir el disfruto del uso el uso a una persona. También el corte de suministro de servicios comunes, así como la peligrosa opción de la falta de atención por la empresa privada (comercios, autónomos…una especie de mobbing) con el fin de corregir comportamientos inadecuados.

¿Cómo forzar un exilio? ¿Es esto pena suficiente para un delito como el asesinato? ¿Deseamos los linchamientos públicos? Quizás son estas las cuestiones que más alejan a los profanos de nuestras opciones, porque no están, de forma práctica y ejemplar, resueltas. Casos como el de Liechtenstein, quizás el más similar a la propuesta, son unicornios poco reproducibles, en el corto plazo. Por tanto, se perciben como utópicos.

También comenta Capella la necesidad de una seguridad coercitiva. Hace poco escribía yo que la defensa del Estado anarquista no ha sido resuelta jamás en la práctica, e incluso la democracia americana ha sido, en gran parte, pervertida. Así que la defensa más importante es la educativa, esto se suele pasar por alto. Pero una vez superado esto (ahí lo llevas), la defensa terrenal es un tema no baladí.

No son pocas las ocasiones en las que imagino un final violento para filés sobresalientes. ¿Qué le impide al Estado detener a los miembros suficientes como para borrar la asociación de un plumazo? Incluso, sin violencia.

El reto es transgeneracional, porque sólo la educación lograra una sociedad estable donde la premisa sea la libertad individual. Es un terreno muy perdido, actualmente. Después, las generaciones educadas tendrán que ser elegidos gobernantes. Tendrán luego que poder llevar a cabo los cambios necesarios. Me vais a obligar a vivir muchos años.

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Gerónimo PereaAcerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

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La garantía del Estado

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Fátima Báñez comentó hace unos días que las pensiones están garantizadas por el Estado. Lo dijo con aplomo, mostrando una seguridad artificial escénica, destinada a transmitir el mensaje y evitar preguntas comprometidas, como un niño intentando evitar preguntas insidiosas. O como ese trabajador, que siempre llega tarde, con gafas de sol y un mal humor que evita el contacto con el resto de sus compañeros. Me recuerda a los perros que ladran tras la valla, pero que, una vez traspasada, agachan las orejas y mueven el rabo esperando una caricia.

¿Qué quiere decir que están garantizadas por el Estado? Esa es la pregunta que nadie, jamás, le ha hecho a un responsable de gobierno.

Las pensiones son pagos del Estado. Es decir: dinero. Así que hay un flujo de dinero que está garantizado por el Estado. Es importante recordar que nuestro banco central ya no imprime, descontrolado (yo viví dos devaluaciones de la peseta en 25 años), su propia moneda. Los euros necesarios, pues, debe obtenerlos mediante impuestos o, ¡ay!, mediante préstamos (que serán devueltos con dinero de los impuestos). Es decir, que el Estado sólo obtiene ingresos mediante un método: impuestos. El Estado no produce ni vende nada, no aporta valor añadido y no puede, por tanto, rentabilizar sus actividades.

Llegamos, pues, a que las pensiones las garantizan los ciudadanos. O, mejor dicho, que el Estado confía en obtener los ingresos necesarios de los ciudadanos: de usted, querido lector, es usted quien garantiza las pensiones, la ministra hablaba de usted. En tiempos de bonanza económica o demografía favorable, pues va tirando.

Hay muchas maneras de elevar cotizaciones en el corto plazo. Por ejemplo, subiendo el salario mínimo. Como las políticas de amnistía a la inmigración, las subidas del salario mínimo tienen como objetivo final el aumento de la recaudación del Estado. El aumento de los topes de cotización también es una patada a seguir para salvar épocas de vacas flacas, esperando poder asumir esas pensiones, más altas, en el futuro. Es decir: todas estas ideas se basan en que ‘el futuro será favorable’.

Tenemos un primer problema: las previsiones del gobierno sólo cuentan en escenarios favorables, no hay planes de contingencia.

¿Y qué pasa si va mal? Las pensiones están garantizadas por la capacidad de extorsión del Estado a sus ciudadanos, como(poéticamente) expresó la Señora Báñez. Y ningún gobierno dejará de pagarlas.

Hay otra opción: la reducción de las pensiones, claro. Si se reducen (o mantienen, en un escenario de alta inflación) es más fácil pagar. Pero nadie prometerá eso en campaña ¿no?.

En última instancia, el gobierno podrá obtener más ingresos de sus ciudadanos mediante la amenaza de violencia. Es decir, subiendo impuestos, para poder obtener esos euros. El trabajo de Montoro es rascar en todo lo posible para evitar una subida de impuestos: primero eliminar exenciones, luego revisar pensiones no contributivas, y aumentar las inspecciones y la supervisión.

Pero, al final, España siempre se endeuda de más, y lo que antes eran devaluaciones se convierten, necesariamente y sin ninguna vía alternativa, en subida de a presión fiscal. Gobierne quien gobierne. Pase lo que pase. Desde el primer tramo de cotización de IRPF, que era al 1%, la historia nunca ha ido en sentido contrario.

¿Qué quieren para el futuro?

[/vc_column_text][vc_separator color=”custom” border_width=”2″ accent_color=”#c4bd00″][vc_column_text]Gerónimo Perea


Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

 [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_widget_sidebar sidebar_id=”td-footer-2″][td_block_ad_box spot_id=”sidebar”][td_block_11 custom_title=”Más de Gerónimo Perea” header_color=”#ada700″ post_ids=”-9039″ category_id=”69″ limit=”3″][td_block_ad_box spot_id=”sidebar”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_raw_html]JTNDc2NyaXB0JTIwYXN5bmMlMjBzcmMlM0QlMjIlMkYlMkZwYWdlYWQyLmdvb2dsZXN5bmRpY2F0aW9uLmNvbSUyRnBhZ2VhZCUyRmpzJTJGYWRzYnlnb29nbGUuanMlMjIlM0UlM0MlMkZzY3JpcHQlM0UlMEElM0MlMjEtLSUyMFRoZSUyMEhlcmFsZCUyMFBvc3QlMjAtLSUzRSUwQSUzQ2lucyUyMGNsYXNzJTNEJTIyYWRzYnlnb29nbGUlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBzdHlsZSUzRCUyMmRpc3BsYXklM0FibG9jayUyMiUwQSUyMCUyMCUyMCUyMCUyMGRhdGEtYWQtY2xpZW50JTNEJTIyY2EtcHViLTI3Mzk3OTY5NDgzNDk5MTAlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBkYXRhLWFkLXNsb3QlM0QlMjI2MjIxMjAwMTgxJTIyJTBBJTIwJTIwJTIwJTIwJTIwZGF0YS1hZC1mb3JtYXQlM0QlMjJhdXRvJTIyJTNFJTNDJTJGaW5zJTNFJTBBJTNDc2NyaXB0JTNFJTBBJTI4YWRzYnlnb29nbGUlMjAlM0QlMjB3aW5kb3cuYWRzYnlnb29nbGUlMjAlN0MlN0MlMjAlNUIlNUQlMjkucHVzaCUyOCU3QiU3RCUyOSUzQiUwQSUzQyUyRnNjcmlwdCUzRQ==[/vc_raw_html][/vc_column][/vc_row]

El derrumbe de todos (o casi) los mitos sobre Cuba

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Durante estos días, hemos soportado como se extienden sin remedio varias grandes mentiras sobre la realidad cubana. Es mi propósito desmentirlas.

La primera, la erradicación de la desnutrición infantil. Esto ha sido dicho y repetido en Kaosenlared o la BBC, por citar algunos ejemplos. El primer ejemplo nos remite al informe Estado Mundial de la Infancia 2014. En ese informe no se menciona ni una sola vez la palabra desnutrición, y, más de una decena de veces, Cuba. No hay un dato sobre la desnutrición en todo el informe, sólo datos de mortalidad infantil. Los datos más recientes sobre desnutrición en Cuba son del año 2000, publicados por la propia UNICEF en una tabla Excel. En ella podemos encontrar lo que algunas webs dicen con acierto: se ha eliminado la desnutrición aguda (se supone, el dato es -). En concreto, la tasa de desnutrición es del 2.4% y la de desnutrición leve un 3.4%, con altas tasas de muertes de la madre en el parto. Pero no es el único país latinoamericano, ni es el mejor país latinoamericano. De un vistazo: Chile, Guatemala y Honduras están mejor clasificados. Los datos de Cuba son del año 2000, los otros datos son más recientes. Pero rápido se comprueba que mucha gente no tiene acceso a instalaciones sanitarias o la cantidad de diarreas que sufre la población (no descarto que sea por miedo al régimen, claro).

No es desdeñable el alto grado de alfabetización, claro que Batista fue el artífice de la mayor parte de ese logro. Pero, en calidad y precio, nada puede competir con Udemy, YouTube o incluso el MIT: formación superior gratuita desde uno de los mejores centros del mundo. Así pues, la educación tiene mucho más recorrido en el capitalismo, a la par que opciones, incluso en el corporativismo actual.  Así pues, el mito de la educación cubana, o quizás mejor: adoctrinamiento, también se ha desmentido, de paso.

Claro, Cuba tiene mucho que atender y las cosas van despacio. Por ejemplo, tiene desperdigada una fuerza médica por el mundo ayudando a los necesi… otro mito. Según El País, la venta de los servicios médicos cubanos reporta más divisas que el turismo. Esto se hace a base de la explotación. Tienen la gran ventaja de poder presionar a sus médicos para marcharse, pudiendo evitar que vuelvan si enferman, por ejemplo, de ébola. Una vez en el destino, confiscan los salarios de los médicos hasta un 75%, obteniendo una doble vía de financiación. Por tanto, esta isla caribeña tiene uno de los servicios médicos privados más solicitados del mundo, porque el gobierno les manda donde no quieren ir los otros. Parece, además, que no son buenos médicos. Pero puedes comprobarlo por ti mismo, cursando en Cuba la carrera de medicina. Si crees que será gratis, por el bien de la gente del pueblo, te equivocas. Son 13.000$ , el primer año. Cae ya, pues, el mito de la solidaridad cubana, bajo el peso de las divisas internacionales.

Todo ese comercio de salud y turismo se hace pese al terrible y brutal embargo de EEUU. Lo conocen bien todos los empresarios españoles con intereses en la Isla, los portugueses que compraron servicios de salud o las universidades cubanas: no hay manera de hacer negocio. ¿O no será del todo así? Pero los que han sufrido un bloqueo económico han sido los cubanos, desprovistos de sus propiedades pasadas y actuales y con la cesta de la compra intervenida, como en Europa se interviene el efectivo. El embargo, pues, poco importa para la realidad cubana. Parece que quien quiera puede pagar putas en efectivo, allí. E incluso traerlas. ¿Eso lo causa el embargo? No me hagan reír: Cuba era la azucarera del mundo con más vacas que habitantes cuando Castro llegó al poder. Había comida para todos. Castro murió vestido de Nike y con su hijo disfrutando del yate.

Podría escribir más: sobre la muestra de la encuesta del 2000 en Cuba, sobre la libertad de selección, sobre por qué no hay datos más recientes, por qué la prensa no desmiente esto, o por qué algunos mienten a sabiendas, saquen sus conclusiones.

En un país de trabajadores del gobierno, que caiga el gobierno supone perder el trabajo. Deben, pues, defender su trabajo y su modo de vida para poder alimentar, mañana, a su familia. Dirán lo que sea para poder alimentarse.

Por encima de todo, Castro fue, de todos, El Gran Dictador.

[/vc_column_text][vc_separator color=”custom” border_width=”2″ accent_color=”#c4bd00″][vc_column_text]Gerónimo Perea


Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

 [/vc_column_text][vc_raw_html]JTNDc2NyaXB0JTIwYXN5bmMlMjBzcmMlM0QlMjIlMkYlMkZwYWdlYWQyLmdvb2dsZXN5bmRpY2F0aW9uLmNvbSUyRnBhZ2VhZCUyRmpzJTJGYWRzYnlnb29nbGUuanMlMjIlM0UlM0MlMkZzY3JpcHQlM0UlMEElM0MlMjEtLSUyMFRoZSUyMEhlcmFsZCUyMFBvc3QlMjAtLSUzRSUwQSUzQ2lucyUyMGNsYXNzJTNEJTIyYWRzYnlnb29nbGUlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBzdHlsZSUzRCUyMmRpc3BsYXklM0FibG9jayUyMiUwQSUyMCUyMCUyMCUyMCUyMGRhdGEtYWQtY2xpZW50JTNEJTIyY2EtcHViLTI3Mzk3OTY5NDgzNDk5MTAlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBkYXRhLWFkLXNsb3QlM0QlMjI2MjIxMjAwMTgxJTIyJTBBJTIwJTIwJTIwJTIwJTIwZGF0YS1hZC1mb3JtYXQlM0QlMjJhdXRvJTIyJTNFJTNDJTJGaW5zJTNFJTBBJTNDc2NyaXB0JTNFJTBBJTI4YWRzYnlnb29nbGUlMjAlM0QlMjB3aW5kb3cuYWRzYnlnb29nbGUlMjAlN0MlN0MlMjAlNUIlNUQlMjkucHVzaCUyOCU3QiU3RCUyOSUzQiUwQSUzQyUyRnNjcmlwdCUzRQ==[/vc_raw_html][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_widget_sidebar sidebar_id=”td-footer-2″][td_block_ad_box spot_id=”sidebar”][td_block_11 custom_title=”Más de Gerónimo Perea” header_color=”#ada700″ post_ids=”-8940″ category_id=”69″ limit=”2″][td_block_ad_box spot_id=”sidebar”][td_block_11 custom_title=”NOTICIAS” header_color=”#ada700″ post_ids=”-8940″ limit=”2″][/vc_column][/vc_row]

¿Dónde está la gracia?

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Hace unos días, declaraba Guillermo Zapata por un tuit de escaso gusto que escribió hace unos años. En su momento, reaccioné airado por la falta de respeto que suponía su chiste hacia…las niñas de Alcasser, las únicas que están muertas de todas las mencionadas. Viví esa etapa tumbado en un sofá con la pierna en cabestrillo, con lo que desarrollé un vínculo emocional hacia esa historia, especialmente con aquella avanzadilla amarillista de Nieves Herrero.

Pero declara por algo llamado humillación a las víctimas del terrorismo. El absoluto desprecio que la tragedia de Alcasser sufre, respecto a una agresión terrorista, me sorprende: tres niñas fueron asesinadas con regodeo, tras haber sido violadas de la más horrible de las maneras, lentamente. Pero a nadie le preocupa que se humille a las víctimas de violación.

En un momento del juicio, el fiscal le pregunta que dónde está la gracia del tuit, a lo que Zapata responde que un chiste no tiene que ser gracioso. Discrepo, es un chiste debe ser gracioso, de lo contrario se llamaría anécdota o comentario. Pero si es un chiste es porque tiene gracia.  Realmente, a nadie se le escapa el humor negro del chiste, todos hemos oído hablar sobre porqué Fermín Cacho no participa en los juegos paralímpicos. La imagen del juicio era la imagen del cura reprobando a un niño que dijera ‘Jesús come caca’. ¿Dónde está la gracia?

¿Acaso la gracia viene definida claramente en la enciclopedia? ¿Hay una definición de lo gracioso? Si no entiendes un chiste, ¿es porque no es gracioso o porque no se entiende? ¿Qué consecuencias debe tener que un chiste no sea gracioso o tenga escaso gusto? ¿Puede inferirse del chiste alguna alabanza del terrorismo? SI así fuera ¿preferimos no conocer las opiniones de los que nos rodean, para poder vivir tranquilos hasta el momento en que cercenen definitivamente nuestra libertad? Y más acá: ¿qué es y cómo se define abiertamente el respeto? ¿Negando la verdad de las opiniones? ¿Impidiendo el humor, elemento que libera del miedo? ¿Hay mayor humillación que la que te convierte en una víctima del terrorismo de por vida? Irene Villa es el ejemplo vivo que dice que no humilla aquel que no puede hacerlo: nadie le hizo humillarse en una silla de ruedas y ella se ha ganado el respeto de todos por su trayectoria desde ese momento. Y dicen que el mayor desprecio es no hacer aprecio, así procedió ella, hasta ceder a la presión, con el tuit.

El problema de coartar la libertad de expresión es que el juez siempre tendrá un sesgo. ¿Hay algún daño moral irrestituible producido por papel y pluma?¿Si? Necesito ejemplos. ¿Te ofenden las palabras? No hay problema, oféndete, vete a casa, la vida sigue igual que antes.

Me recuerda a la defensa de la libertad de expresión que hemos visto a veces en el tribunal supremo de EEUU. Casos como el de Larry Flynt, exculpado por las viñetas. Elevar las ofensas a código legal es ilegalizar morales diferentes, no por el daño ajeno que puedan causar, sólo por sus conversaciones.

Pero, de manera práctica, eliminar la libertad de expresión impide el conocimiento de la sociedad a la que te enfrentas. ¿Cuántas veces hemos permitido a nuestra pareja desahogarse, simplemente por la liberación que supone la comunicación de los sentimientos? ¿Se me debe procesar por decir ‘Mataría a X lentamente hasta verlo sufrir?’  La libertad debe defenderse hasta sus últimas consecuencias, y no hay violación de propiedad privada alguna en el tuit de Zapata. Yo, prefiero que se exprese, conocerle para intentar convencerle de mi punto de vista o, en su caso, contenerle.  En el arte de la guerra, conocer al enemigo es esencial, incluso en la guerra dialéctica.

Conforme escribo esto sale el rumor de que se plantean prohibir memes, hace tiempo que me sigue una experta en copyright. Y Trump ganó las elecciones. ¿Para qué me levanto?

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Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

 [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_raw_html]JTNDc2NyaXB0JTIwYXN5bmMlMjBzcmMlM0QlMjIlMkYlMkZwYWdlYWQyLmdvb2dsZXN5bmRpY2F0aW9uLmNvbSUyRnBhZ2VhZCUyRmpzJTJGYWRzYnlnb29nbGUuanMlMjIlM0UlM0MlMkZzY3JpcHQlM0UlMEElM0MlMjEtLSUyMFRoZSUyMEhlcmFsZCUyMFBvc3QlMjAtLSUzRSUwQSUzQ2lucyUyMGNsYXNzJTNEJTIyYWRzYnlnb29nbGUlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBzdHlsZSUzRCUyMmRpc3BsYXklM0FibG9jayUyMiUwQSUyMCUyMCUyMCUyMCUyMGRhdGEtYWQtY2xpZW50JTNEJTIyY2EtcHViLTI3Mzk3OTY5NDgzNDk5MTAlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBkYXRhLWFkLXNsb3QlM0QlMjI2MjIxMjAwMTgxJTIyJTBBJTIwJTIwJTIwJTIwJTIwZGF0YS1hZC1mb3JtYXQlM0QlMjJhdXRvJTIyJTNFJTNDJTJGaW5zJTNFJTBBJTNDc2NyaXB0JTNFJTBBJTI4YWRzYnlnb29nbGUlMjAlM0QlMjB3aW5kb3cuYWRzYnlnb29nbGUlMjAlN0MlN0MlMjAlNUIlNUQlMjkucHVzaCUyOCU3QiU3RCUyOSUzQiUwQSUzQyUyRnNjcmlwdCUzRQ==[/vc_raw_html][vc_widget_sidebar sidebar_id=”td-default”][vc_raw_html]JTNDc2NyaXB0JTIwYXN5bmMlMjBzcmMlM0QlMjIlMkYlMkZwYWdlYWQyLmdvb2dsZXN5bmRpY2F0aW9uLmNvbSUyRnBhZ2VhZCUyRmpzJTJGYWRzYnlnb29nbGUuanMlMjIlM0UlM0MlMkZzY3JpcHQlM0UlMEElM0MlMjEtLSUyMFRoZSUyMEhlcmFsZCUyMFBvc3QlMjAtLSUzRSUwQSUzQ2lucyUyMGNsYXNzJTNEJTIyYWRzYnlnb29nbGUlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBzdHlsZSUzRCUyMmRpc3BsYXklM0FibG9jayUyMiUwQSUyMCUyMCUyMCUyMCUyMGRhdGEtYWQtY2xpZW50JTNEJTIyY2EtcHViLTI3Mzk3OTY5NDgzNDk5MTAlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBkYXRhLWFkLXNsb3QlM0QlMjI2MjIxMjAwMTgxJTIyJTBBJTIwJTIwJTIwJTIwJTIwZGF0YS1hZC1mb3JtYXQlM0QlMjJhdXRvJTIyJTNFJTNDJTJGaW5zJTNFJTBBJTNDc2NyaXB0JTNFJTBBJTI4YWRzYnlnb29nbGUlMjAlM0QlMjB3aW5kb3cuYWRzYnlnb29nbGUlMjAlN0MlN0MlMjAlNUIlNUQlMjkucHVzaCUyOCU3QiU3RCUyOSUzQiUwQSUzQyUyRnNjcmlwdCUzRQ==[/vc_raw_html][td_block_11 custom_title=”Más de Gerónimo Perea” header_color=”#ada700″ post_ids=”-8816″ category_id=”69″ limit=”3″][td_block_ad_box spot_id=”sidebar”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_raw_html]JTNDc2NyaXB0JTIwYXN5bmMlMjBzcmMlM0QlMjIlMkYlMkZwYWdlYWQyLmdvb2dsZXN5bmRpY2F0aW9uLmNvbSUyRnBhZ2VhZCUyRmpzJTJGYWRzYnlnb29nbGUuanMlMjIlM0UlM0MlMkZzY3JpcHQlM0UlMEElM0MlMjEtLSUyMFRoZSUyMEhlcmFsZCUyMFBvc3QlMjAtLSUzRSUwQSUzQ2lucyUyMGNsYXNzJTNEJTIyYWRzYnlnb29nbGUlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBzdHlsZSUzRCUyMmRpc3BsYXklM0FibG9jayUyMiUwQSUyMCUyMCUyMCUyMCUyMGRhdGEtYWQtY2xpZW50JTNEJTIyY2EtcHViLTI3Mzk3OTY5NDgzNDk5MTAlMjIlMEElMjAlMjAlMjAlMjAlMjBkYXRhLWFkLXNsb3QlM0QlMjI2MjIxMjAwMTgxJTIyJTBBJTIwJTIwJTIwJTIwJTIwZGF0YS1hZC1mb3JtYXQlM0QlMjJhdXRvJTIyJTNFJTNDJTJGaW5zJTNFJTBBJTNDc2NyaXB0JTNFJTBBJTI4YWRzYnlnb29nbGUlMjAlM0QlMjB3aW5kb3cuYWRzYnlnb29nbGUlMjAlN0MlN0MlMjAlNUIlNUQlMjkucHVzaCUyOCU3QiU3RCUyOSUzQiUwQSUzQyUyRnNjcmlwdCUzRQ==[/vc_raw_html][/vc_column][/vc_row]

El punto débil

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Me defino como anarcocapitalista, pero no estoy libre de contradicción. Bien es cierto que ya vivimos en una cierta panarquía, mi sistema preferido, aunque con el componente fronterizo en vez del foral como símbolo de unidad, que se sublima en el moderno Estado Nación. Es decir, hay sistemas legales conviviendo entre sí, pero acotados por fronteras que son defendidas por Estados.

Incluso existen las filés. No las clásicas, como la Cruz de Malta, me refiero a las actuales: fueros distintos para funcionarios y diputados. Es decir: distintos sistemas legales conviviendo entre sí. Conviven entre si distintos epígrafes de autónomos, distintos convenios, diferentes, incluso, programas educativos, si comparamos un colegio público catalán con uno privado extremeño. Por tanto, una filé no es ninguna utopía. Existen, entre nosotros.

Pero la denominación común de todo esto es que ha sido bendecido por el Estado, un ente que nadie es capaz de observar en toda su inmensidad, y que sí tiene ubicuidad y omnipotencia.

Es decir, de todas aquellas tribus pequeñitas han nacido imperios, que cada vez son más grandes. ¿Acaso no es pretensión de Hilary un gobierno del hemisferio norte? Los grupos mafiosos han tomado siempre el control de las poblaciones, siendo el punto de partida la anarquía, evolucionando a panarquía para convertirse en imperios y reducir la competencia.

¿Qué ha fallado? ¿Porqué no hemos sido capaces, los humanos, de defender la libertad que nos es natural?

Ha fallado el sistema penal y el sistema de seguridad.

¿Cómo es posible que Lincoln se levantara en armas ante el Sur para impedir la secesión y el Norte lo permitiera? Era un país fundado en la diferencia, en el respeto a la libertad individual por encima de todo. Un país que escribe en su constitución que los hombres deben permanecer armados para derrocar a su gobierno cuando se propase, ¿cómo pudo permitir tal abuso? Es la debilidad de los hombres buenos y con remordimientos, que se alejan de la violencia. ¿Cómo es posible no usar la violencia ante aquel que la tiene como costumbre, y ganar? Y, sin embargo, es el único camino.

Pero si un sistema de libertad, propiedad y contratos debe prosperar, jamás lo hará a largo plazo sin la aplicación estricta de un código ético y una defensa ante otras naciones agresoras. ¿Cómo se prepara para la guerra aquel que no cree en ella? ¿Aquel que cree que si es necesaria la lucha a cuchillo, hay que revisar los ideales?

Este es nuestro punto débil, aquel por el que la educación se pervierte y la democracia se torna en tiranía. Es el punto oscuro con escaso debate, es la contradicción del anarquista para convertirse en minarquista. Es el miedo a la fuerza armada central, aún si se dispone de armas. ¿Qué tipo de persona está dispuesta a disparar, a matar, por cualquier cosa?

Ese tipo de personas existe. Es precisamente el fundamento intelectual de mi anarquismo, pero también mi contradicción principal entre ser anarquista o minarquista. Da igual el debate, eso ha ocurrido y es una verdad incontestable. El problema no está resuelto, ni de lejos.

[/vc_column_text][vc_separator color=”custom” border_width=”2″ accent_color=”#c4bd00″][vc_column_text]Gerónimo Perea


Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

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Los intereses de las asociaciones y su parcialidad

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Leía hace poco sobre la relación entre el portavoz de FACUA, Rubén Sánchez, y su relación con Pepephone. Es habitual que la gente se indigne cuando descubre filias en las agrupaciones que deben ser usadas para defenderse, en teoría.

Supuestamente, el Estado regula las actividades de las asociaciones. De esa manera, alguien que tiene un nombre bonito trasmite una confianza legitimada por el Estado. Es importante resaltar que todo esto no forma parte más que del imaginario colectivo.

Igual que los fondos de inversión con buenos nombres no tienen porqué tener aparejada rentabilidad, los nombres de las asociaciones no otorgan imparcialidad ni dedicación al socio. Despertar del sueño estatal es comprender que estamos en una selva sin ley, una anarquía total, dónde el mejor instrumento es la información: las cosas no son lo que parecen.

Hay numerosos ejemplos. Recientemente, uno llamó la atención de la policía, el de Ausbanc. Parece que, lejos de ser una asociación para la defensa del usuario de banca, era una red de extorsión para evitar la publicidad negativa.

Yo difiero de esa interpretación, así como defiendo el derecho de FACUA a suscribir acuerdos comerciales cualesquiera. Por un lado, porque la legislación no impide que estas cosas ocurran, y por otro para que el consumidor no delegue sus responsabilidades (ya que siempre se aprovecha alguien).

Estas empresas no son más que agencias de publicidad. Se ganan la credibilidad criticando comportamientos abusivos de las empresas (en teoría), mientras acuerdan promocionar a otras de soslayo. Es, pues, la reacción del mercado a la prohibición de la publicidad negativa. Si no podemos decir que la competencia es peor que nosotros, y argumentarlo, se genera un mercado negro de la publicidad que consiste en la creación de agencias con la piel de asociaciones. Un estatista podría argumentar que esto genera, pues, nuevos puestos de trabajo, pero olvidaría que nos supone un coste judicial y carcelario. Ni siquiera está planificado, pero la intervención estatal en la prohibición de productos genera un mercado negro, en las drogas como en la publicidad.

Es un nuevo caso en los que el gobierno crea un problema que no existe, aplicando soluciones equivocadas y creando una situación más caótica que la de partida, induciendo a la confusión del consumidor. No legislar la publicidad negativa acabaría con este tipo de prácticas.

Si el consumidor no creyera que el Estado supervisa la bondad de la actuación de los seres humanos, revisarían las conexiones de las asociaciones y sindicatos antes de afiliarse. Incluso puede que leyeran los programas de los partidos políticos. La sociedad demandaría estar bien informada antes de tomar decisiones.

Está claro que la contrapartida es el bombardeo de información y la proliferación de asociaciones vinculadas a grupos de interés (como empresas). Eso nos pondría de manifiesto la ignorancia con la que vivimos y lo expuestos que estamos, mejorando nuestra consciencia y obligándonos a tomar decisiones informadas.

Pero la educación nos invita a la fe, nos hace sentir seguros al brazo del Estado. Y cualquier colectivo que venga con la cantinela del bien de todos y la defensa de los buenos tiene asegurado un trocito en nuestro corazón, una puerta abierta por la fe estatal. Un caldo de cultivo para la desindividualización, si tal cosa existe.

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Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

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Vapores de alcohol y delirios místicos

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Entre las brumas de la sobremesa, el telediario se dibuja como una sombra de la realidad, confundiéndose con una especie de junta de vecinos discutiendo sobre el sexo de los ángeles. La manía de rellenar tiempo en televisión puede ejercer un delirio nocivo en nuestros dirigentes políticos, alienados por su psicopatía natural, pero agravado por el consumo de ficción, como la de los telediarios. El resultado: las cosas que se comentan en los telediarios pueden convertirse en leyes reales.

Ahora los medios le dan vueltas a esta historia de que los robots coticen a la seguridad social. El tiempo libre abre puertas a la creatividad de políticos destinados a ciudades europeas, que han encontrado una nueva manera de extorsionar al maldito empresario. Cuando veo a Correa, o al del móvil de la bellota, a los de los sellos o a los políticos europeos, siempre me acuerdo de aquella frase que De Niro le decía a su hijo en la pantalla, “Talento malgastado”. Si dedicaran su tiempo a algo útil, seguro que algo lograban. Pero, no.

Tenemos una nueva amenaza: miles de folios en legislación, que en primer lugar deberá aclarar qué es un robot. En segundo lugar, a cuántas personas sustituye. ¿Cuánto debe cotizar un aspirador doméstico autónomo? Si gobernara PACMA, ¿los robots que sustituyen animales también deben cotizar? ¿Podría haber corridas electrónicas con muerte? ¿Pertenecerían a grupos de cotización? ¿Quién negocia los convenios?

Tamañas mentes no se detienen a la simple extorsión para no dotarla de poesía. En sus pretensiones se incluye denominarlas ‘personas electrónicas’ y dotarlos, cómo no hacerlo, de derechos y obligaciones.

A mi me gustó mucho la película póstuma de Kubrick, que quizás Stanley hubiera dirigido diferente, pero el mensaje estaba ahí. Ahora bien, no debemos caer en la ilusión de que las máquinas hablan: ejecutan programas. E incluso si la inteligencia artificial y los ordenadores cuánticos son capaces de desarrollar personalidad, voluntad y un código ético propio: ¿hasta que punto alguien que supere en todos los sentidos a un ser humano va a querer ser juzgado por sus inferiores? ¿Es eso vida?

La necesidad de que los robots coticen es ninguna. Si ocurriera que todos los robots sustituyen el trabajo humano, siendo que se obtienen mayor cantidad de materias primas y su productividad fuera mayor, ¿qué necesidad habría de trabajar? ¿Acaso no es ese el sueño de todo trabajador y turbocapitalista? Alguien que siembre, descuartice, cocine, construya, cure, sermonee, repare… si todo está cubierto ¿cotizar para qué?

Eso sin pensar que los humanos, por su curiosidad natural, aumentarán exponencialmente sus capacidades, gracias a estas herramientas, y surgirán miles de oportunidades.

¿A qué puede obedecer estas propuestas delirantes? Sólo puede ser querer aumentar la recaudación y los puestos del Estado. Al final, se quedará en que estimen cuánto es el salario necesario que necesita un ciudadano, y el resto le será confiscado con múltiples impuestos y tasas. Es un comunismo explicado al revés: no se toma todo para repartirlo, se entrega todo y se requisa la mayor parte. Y esta memez de darle la vuelta a la tortilla ha conquistado a miles de personas.

El panorama es atroz, amigos. La explosión zombi no es como la contó Romero.

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Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

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