La Promesa Dorada

Entré en contacto con la ideología libertaria a través de la búsqueda de la comprensión del oro. Para alguien nacido en la España de los 70, el oro no ha jugado ningún papel en los estudios académicos, más allá de la falsa enseñanza de que el patrón oro terminó con Bretton Woods.

El ascenso del precio del oro desde la toma de poder de Bush, hijo, me tenía maravillado. Los comentarios accesibles desde los medios de consumo masivo solían ir enfocados a resaltar la burbuja del precio. Tuve suerte y curiosidad suficiente, dos elementos imprescindibles para un inversor, sin duda (aunque no basta para ser rentable).

Desde que alcanzara el máximo alrededor de los 1800$, todos aquellos que decían predecir la burbuja se han mostrado satisfechos, y el oro ha pasado a un plano secundario, como el que tenía entes. Desde los números, la pérdida del oro parece ser superior a un 33%, cifra casi mágica de caída.

oro $€Sin embargo, si observamos el cambio de $ a €, la caída tiene otro aspecto. La oscilación en la moneda europea es de un 33% más o menos, mientras que en dólares la vemos de cerca del 42%, y lo más llamativo es que no coinciden en el tiempo. Se puede observar su poder adquisitivo, si se toma comparada con el precio del crudo.

oro $€ 2Visto de esa manera, el oro no parece haber perdido lustre. Es más, ha mantenido el tipo durante una de las mayores épocas de crisis y cambio financiero de la historia.

Ahora llega el Brexit, un banco central más a la carga inflacionaria, declarándose enemigo. Con una larga crisis inflacionaria, el Reino Unido debilita su divisa un poco más perdiendo los lazos de unión inflacionaria con otro banco central asociado: quedándose solo y con menos población a la que inflar de moneda, lo que deja el sistema un poco más al descubierto. El oro rompe con claridad por encima de los 1300$ y hace tiempo que no cae ya por debajo de 1230$.

Los bonos soberanos llevan ya más de un centenar de años subiendo de precio. Pero esta vez con un escenario de tipos negativos casi general. La presión a la baja es fuerte, cualquier mínimo aviso de subida por la Fed dispara las alarmas en las bolsas. La tensión en Europa crece, tanto por movimientos separatistas como por la necesidad de decidir entre EEUU o Rusia como aliado, sabiendo que Alemania necesita el gas ruso pero EEUU es el más militarizado.

Por no hablar de que el cambio tecnológico en el sector de transporte puede suponer una limpieza de empresas ineficientes de un año para otro. Con la actual intervención estatal, esa reconversión puede ser una travesía por el desierto.

Lo que ya es claro es que EEUU no es la potencia económica que alumbrará el progreso. Esas noticias llegan de China. Así pues, hemos comenzado el camino para el mayor trasvase de riqueza que haya ocurrido jamás en la historia, al menos de forma pacífica. Prepárense, que vienen curvas.

Gerónimo Perea


Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

 

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El niño libre

Una sociedad verdaderamente capitalista y libre evolucionaría en maneras insospechadas. Una conversación en Facebook me sugirió ciertos problemas morales en un hipotético mercado libre de adopción de niños.

Tomemos el niño como un producto, sólo analizado así obtendremos sentimientos contradictorios. Es de suponer que hubiera fábricas destinadas a la creación de niños, o familias que vivieran de eso. En realidad, ya sería posible obtener niños ‘a demanda’, ya que existe la tecnología. ¿Cuál sería el precio de equilibrio? ¿Harían falta parejas para obtener descendencia? ¿Podría una sobreproducción acabar con niños abandonados en cunetas como los perros de navidad?

Incluso el niño puede analizarse como producto manufacturado, en el que se han empleado para su fabricación materias primas, susceptibles de ser revendidas en un mercado de segunda mano. Como en los países subdesarrollados desmontan electrodomésticos y ordenadores para obtener metales, ¿puede una bajada en el precio de la adopción suscitar una compra sólo para obtener un subproducto? Cabría esperar la reacción del mercado de corazones, por ejemplo, bajando precios, claro.

La pérdida de sensación de fragilidad de la vida, debido a la posibilidad de una múltiple reposición, ¿devalúa la vida? Es decir, ¿se reprimiría menos un ser violento a la hora de maltratar a un niño, por poder sustituirlo?

¿Acaso esto no contradice el derecho a la vida? ¿Un niño puede defenderse sólo?

Parecen cuestiones difíciles, nuestro adoctrinamiento nos lanza enseguida la frase al subconsciente: ‘¡Eso hay que regularlo!’. Evitemos el camino fácil.

Ahí estaría el mercado para solucionar esto, seguro. Imagino varias posibilidades en varios escenarios.

Dentro del contexto económico: seguramente, no a todo el mundo le apetecería tener armas en casa. Y aunque las tuviera, viviendo en comunidades, hay muchas posibilidades de que se contraten servicios externos de seguridad. En el caso de que no existiera poder adquisitivo para ninguna de estas opciones, lo más probable es que ese fuera un núcleo productor, no consumidor, de adopciones, La responsabilidad de la salvaguarda del derecho del niño es del que adopta. Retomando: servicios comunes de seguridad. Una comunidad responsable incluiría entre sus cláusulas de protección la de vigilancia de niños adoptados, con el coste necesario.

Otra posibilidad es el desarrollo de un mercado premium de adopciones. En esos casos, las empresas proveedoras incluirían en sus servicios esas vigilancias, de forma obligatoria y como parte del paquete.

¿Porqué los que adoptan querrían contratar eso? A no ser que hubiera una tremenda devaluación de la vida, posible en caso de toma de control de las máquinas sobre los humanos y una barata tecnología de clonación, las familias tendrían un interés es ser socialmente aceptadas. Somos una especie civilizada y nos importa la convivencia, así como el prestigio.

Con la impresión 3D y la tecnología con células madre, es improbable que una adopción tenga un coste inferior a un órgano vital. Es improbable que se pervirtiera la finalidad de la adopción. Aunque eso no debe hacer desaparecer el espíritu vigilante.

Pero el peligro de obtener adopciones con el fin de prostituir menores es un riesgo que existe también. En un mundo libre, con una prostitución libre, ¿cómo asegurarnos de la protección física de los menores, que no pueden defenderse solos? En los servicios de alta categoría, las compañías de seguros y vigilancia cubrirían ese hueco. En mercados low cost ese riesgo es mayor. Siempre, además, habrá mercado para la depravación. La comunidad no debe dar la espalda a estar vigilante sobre sus vecinos, pues el precio de la libertad es la responsabilidad. La cuestión es si esos comportamientos serían más o menos en una sociedad libre, que al fin y al cabo es lo importante.

Estas elucubraciones están mucho más cerca de la verdad de lo que parece. Es por la regulación estatal que este mundo no está entre nosotros, ya que muchas de las tecnologías aquí descritas están disponibles: la reproducción asistida, el mercado de seguros y seguridad o la impresión 3D. La prohibición de investigar con determinados tipos de células o de clonación nos retrasan los avances, o por lo menos su difusión, y quizás esto está más cerca de lo que imaginamos.

Al final, dentro de muchos años, es posible que la prolongación de la vida y la clonación acaben devaluando el concepto de la vida. En ese caso, quizás la cuestión moral pierda relevancia. La moral, aún con eso, no debe ser un ámbito de regulación estatal.

Aunque posible, no consigo imaginar ese mundo. Parece que antiguamente la vida no era tan valorada, volver a ese punto si me produce un rechazo visceral. Pero ¿qué pasaría por la mente de un hombre que nace en una sociedad donde los humanos provienen de tubos de ensayo? Esa escena de Huxley no está, en absoluto, lejos de lo que es posible alcanzar hoy. Tenemos a gran parte de la población bajo el efecto de antidepresivos, por depresiones que han sido provocadas por aquellos que les han arrebatado la posibilidad de decidir sobre la vida de uno mismo. Cuando te arrebatan las decisiones propias, te arrebatan el ser humano. Todas esas personas siguen al rebaño, están adormecidas por las drogas de distribución monopolizada.

Uno de los pocos derechos que conozco es el derecho a la vida, y la libertad de vivirla como uno desee. Ya seamos miles de millones o billones de habitantes y clones, eso no cambiará. Los derechos y libertades del niño, que no están al alcance de su autodefensa, deben ser vigilados por una sociedad libre, que debe ser también una sociedad responsable. Aclararé que la vigilancia no conlleva, en ningún caso, regulación por organismos estatales ni ningún otro ente con un fuero de autoridad superior a ningún otro, cualquiera que pudiera ser su nombre. La vigilancia es nuestra responsabilidad individual, y la debemos porque la exigimos para nosotros mismos.

Si al final la vida no vale nada, es que nada aportamos como individuo. Sólo el lejanísimo futuro nos aclararía si eso es evolución, revolución, desvolución, involución o esclavismo.

Gerónimo Perea


Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

 

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Ante estas elecciones…

Significativo el detalle, rey que enmarca diferencias soslayadamente, de arraigo subconsciente. Cada partido decide su campaña en función de lo que quiere destacar. Cuidan el detalle, qué es lo que va a transmitir, imperceptible. La esencia del mensaje.

En Podemos tenemos tres detalles clarificadores. Primero, el cartel. A pesar de destacar a un protagonista, incluye a más personajes, como en las comparecencias tras hablar con el Rey. El colectivismo está de moda, lo explotan. No han escondido esto en toda la campaña.

Pablo Iglesias paseaba con un periodista el otro día y escogió comentar Rocky. Destacaba a un obrero que llega a combatir con el campeón del mundo. Ficción e imaginería, lo falso. Tras la película se esconde la historia de un emprendedor que no se rindió. Se casó con su guion usando como anillo la fe en sí mismo. Luchó por protagonizar la película. Se convirtió en estrella. La historia de Stallone. Pablo destaca la ficción y un dato anecdótico del protagonista. Anecdótico porque hay dos clases de personas: trabajadores y políticos. Trabajadores o gente que vive a costa de otros. Su falta de profundidad para llegar al fondo de las cosas, sobre todo por su falta de asociación al no ver el paralelismo entre Rocky y Stallone, o su, más probable, ocultación del dato es el detalle revelador del demagogo y, peor, del mentiroso.

Eligen copiar un formato estético para transmitir hogar en el programa. Igual que copiaron sus ideas de un libro lleno de polvo, que parece un manual de medicina del s.XX A.C., anacrónico y errado. Dan las maderas de las ideas y cada persona construye la suya propia. Han dejado las ideas en texto por el protagonismo de la imagen de casa. Eligen propaganda barata bien producida. Lo que es bonito y barato, no puede ser bueno.

El Partido Popular elimina las personas de su campaña. Eso es vergüenza de mostrar la cara en público. Ya, ni el plasma. No usan la figura del presidente, apenas. Se defienden y ocultan, con la esperanza de que el color azul y el voto útil del miedo les mantengan en su sitio.

Pocos partidos muestran sus caras y enseñen propuestas, pocos hay comprometidos con sus programas. Pocos hay con integridad. Esos hay que buscar.

Significa que el ejercicio del voto no sea un ejercicio pasivo, debe ser uno activo. Sobre todo, debe ser. Incluso aquellos que intuimos que nuestro voto no influirá en los resultados debemos cumplir con integridad nuestro privilegio de pataleo. Nuestro secuestrador, cada cuatro años, pregunta si estamos cómodos. Es posible que no cambie nada dar la verdadera opinión, pero no hay razón para no expresarle nuestro desacuerdo con nuestra situación. Aceptar comida del esclavista no es aceptar la esclavitud, es evitar la muerte. La deriva estatista no cederá, pero la esperanza debe ser lo último que se pierde. Aquel que se calla transmite que está dispuesto a aceptar más presión antes de pronunciarse, se le puede sacar más rendimiento.

Gerónimo Perea

Acerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

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