¿Y yo a quién voto?

“Yo yo a quién voto” es una de las frases leitmotif de una obra de teatro costumbrista Una carta perdida del dramaturgo I.L. Caragiale, el Enrique Jardiel Poncela rumano. En esta comedia a lo largo de toda la historia nos encontramos con un personaje recurrente, el del ciudadano “atormentado”, desorientado. En la obra la desorientación le viene por partida doble: por no saber a quién votar ya que todos al final venían a decir y a ofrecer lo mismo con meros matices y por un exceso de consumo de alcohol debido a sus inclinaciones ociosas. Así nuestro “ciudadano atormentado” que es el nombre del personaje persigue sin descanso a los demás para que éstos le aclaren a quién votar. Y es que no es para menos, muchos ciudadanos hoy se sienten totalmente como el ciudadano atormentado: desorientados respecto de la utilidad de su voto por un lado, y por otro de las opciones reales de cambio.

El actual sistema electoral español es liberticida, anticuado y perverso. Desvirtúa el voto siempre beneficiando a los dos grandes partidos y favorece la polarización del escenario político en torno a la socialdemocracia. Todos los partidos con representación hoy son parte del consenso socialdemócrata, vamos que son socialistas y cada vez más integristas. Y de los partidos sin representación menos el Partido Libertario, todos aspiran a entrar dentro del mismo consenso socialdemócrata y a ser posible agudizarlo.

Muchos de los defensores teóricos de las ideas de la libertad pasan de la política y con razón viendo cómo está el patio de las opciones con representación parlamentaria hoy. Hago hincapié en lo de teóricos porque luego veremos que la plasmación práctica de estas ideas, ineludiblemente siempre pasa por política. O dicho de otro modo, aunque nosotros decidamos pasar de la política, ésta sin embargo nunca pasa de nosotros. Y voy a escoger 5 de los principales pilares de cualquier sociedad del siglo XXI. Veremos cómo éstos cinco y si siguiéramos con el ejemplo todos los demás, requieren de la teoría y de la práctica, una no pudiendo excluir a la otra sino todo lo contrario, necesitando de la otra como el aire que respiramos que requiere de oxígeno. Esta pauta es general y de aplicación en cualquiera de los modelos sociales estén basados en la libertad o en la coacción.

  1. Un marco civil, que en el caso de la ideología libertaria busca la convivencia social basada en las libertades civiles donde las libertades individuales sean respetadas por los demás integrantes. Una vez hayamos desarrollado la teoría y la ética sobre la cual se sustentan nuestras convicciones libertarias, liberales sobre la importancia de que el ser humano sea libre y disponga de su vida, su cuerpo y sus otras propiedades, tendremos que aplicarla al terreno práctico. ¿Cómo eliminar las leyes mordaza y demás normas contrarias a las libertades civiles? Mediante reformas…políticas.
  2. Un modelo económico en el que los individuos puedan emprender, generar empleo, construir sus proyectos empresariales ofreciendo valor y recibiendo a cambio valor por su trabajo, ingenio, riesgos asumidos, inversión… Recordemos que en el punto uno ya habíamos creado en teoría el marco de convivencia para salvaguardar las libertades civiles de las personas. ¿Cómo conseguir que la gente disponga de los recursos económicos para vivir bien y en libertad para emprender? Mediante reformas…políticas aplicadas a la economía de nuestra sociedad.
  3. Un entorno formativo, educativo, académico que permitan acceder a todas las fuentes de información y aprendizaje posible a los integrantes de nuestra sociedad. Ello nos preparará y nos dotará de capacidades y conocimientos para su aplicación en el terreno práctico. De esta manera podremos encontrar cada vez mejores soluciones a los problemas y a los retos de nuestra civilización. Y permitirá que estas soluciones sean también más rápidas, más duraderas y menos costosas en cuanto a recursos. Obviamente ese entorno formativo cuanto más libre sea, de decir menos intervenido por poderes centralizados, mayor capacidad tendrá de dejar fluir la información y generar una amplia capilaridad que llegue a todas las personas de nuestra sociedad sin distorsiones subjetivas de los nodos centralizadores. ¿Cómo conseguir ese entorno formativo? Mediante reformas…políticas.
  4. Una cultura libre que permita que las personas creen, emprendan y se lucren con la cultura. Porque si la cultura vende, los artistas prosperan y el público disfruta de más y mejores productos culturales. Los libertarios consideramos la cultura como parte importante de la vida del ser humano. Por ello, la cultura es altamente subjetiva, es decir directamente relacionada con las preferencias de cada ser humano. En consecuencia la teoría libertaria aboga por la descentralización de la cultura y su descolonización por parte del Estado. Las preferencias culturales son de una persona. En el momento en que se imponen por la vía de la coacción, la cultura deja de existir y pasa a ser un mero instrumento propagandístico. ¿Cómo liberar a la cultura? Mediante reformas…políticas.
  5. Una Internet libre es hoy una importante herramienta para ayudar al éxito de los otros cuatro pilares de antes y del resto de aspectos que articulan nuestra vida en la sociedad. El auge de internet muy a pesar de su creador inicial -el Estado mediante las investigaciones militares- en cuanto escapó del bunker estatal y llegó a la gente, demostró ser la mejor y más palpable demostración de la superioridad del orden espontáneo frente a la planificación centralizada de la organización social, económica y cultural de la sociedad humana por parte del Estado. Internet nos demuestra todos los días que en el marco del orden espontáneo los individuos fijamos libremente acuerdos voluntarios —consumo colaborativo, campañas online de donaciones y apoyos a la cooperación, a las causa de defensa de las libertades…— y algo importante, normas de cooperación, trabajo, apoyo y defensa, al margen de un poder centralizador llamado Estado. ¿Cómo asegurar que no surjan más leyes Sinde-Wert y cómo acabar con las existentes que vulneran los derechos fundamentales hoy? Mediante reformas…políticas.

Con esto en mente, tanto de cara al 26J como al futuro, los defensores de las ideas de la libertad tenemos que hacer un esfuerzo de ver la plasmación práctica de nuestra teoría de la libertad a varios movimientos vista, como una partida de ajedrez, no una carrera de 100 metros lisos, en corto. Y tenemos dos opciones:

  1. Echarnos al monte, rifle en mano para articular nuestro land libertario o nuestra propia Quebrada de Galt, pero ello en ningún momento garantiza que el hiper-Estado que tenemos de vecino se vaya a quedar de brazos cruzados. Al fin y al cabo, el efecto llamada no es algo que nuestros estatistas puedan tolerar, porque se les acabaría el poder vivir del cuento socialdemócrata. Y seamos francos, el liberal, el libertario es comodón y nos gusta vivir bien y con comodidades no en los montes en plan comuna.
  2. No abandonar nuestro hogar y defenderlo obligando así al gigante con pies de barro que es la socialdemocracia a retroceder y así poder recuperar nuestras libertades. Y para ello debemos armarnos de toda la artillería defensiva: la teoría de la libertad y la práctica de la libertad. Es decir, no seguir regalándole la mitad de nuestras armas al enemigo: la plasmación práctica de nuestras ideas, el terreno de la política. Llevamos demasiadas décadas haciéndolo con la consiguiente involución de nuestro país porque era lo más cómodo. Nuestro enemigo ideológico está dispuesto a salir a la calle y a matar por imponernos sus ideas porque cree en ellas: en la teoría y en la práctica. Y agrede por imponerlas porque recordemos que en el socialismo el fin siempre justifica los medios.

La teoría está muy bien porque nos marca el camino pero la práctica nos afianza en su recorrido simplemente porque si nuestras ideas siguen permaneciendo sólo dentro de algunas aulas, centros de pensamiento y en la intimidad de nuestros hogar o tomando una caña con los amigos, nunca podrán extenderse masivamente a la sociedad civil hoy condicionada por la política anti-libertad. ¿Por qué el éxito de las ideologías socialistas frente a la ideología de la libertad es masivo? Porque las primeras tenían clarísimo que la única manera verdaderamente útil de plasmar sus ideas en la práctica era a través de LA POLÍTICA que significa acceder a los tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. Va siendo hora que los defensores de las ideas de la libertad no sólo practiquemos el liberalismo o el libertarismo en la intimidad, sino que lo saquemos a la calle y lo practiquemos con orgullo porque es lo correcto, es lo ético y lo más avanzado en cuanto a humanidad. Así que desterremos el mercantilismo y practiquemos el libertarismo, el liberalismo renovado del siglo XXI.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

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El Estado y sus delatores

Los chivatazos no son un comportamiento nuevo en nuestra sociedad. A lo largo de la historia de la Humanidad siempre ha habido personas cuya flexibilidad ética e interés propio cortoplacista hayan hecho de la delación toda una profesión. En ella por ejemplo se sustentan incluso hoy muchas de las estrategias de los propios servicios de inteligencia, más a menudo para la seguridad del Estado y la (in)seguridad de los ciudadanos. No es de extrañar que nos encontremos con medidas de fomento de los delatores en políticas aparentemente opuestas como las del ministerio de trabajo en manos de una ministra del Partido Popular y las del ayuntamiento de Madrid en manos de una alcaldesa de Podemos. El resultado último de la socialdemocracia, es decir el socialismo del siglo XXI, tiene ese efecto unificador cuyo pegamento Superglue es el colectivismo, venga de la derecha del espectro político o de la izquierda. La socialdemocracia ha infectado a todos los partidos convencionales de nuestro espectro político porque su principal terreno abonado es una visión colectivista por parte de todos ellos contraria a la persona, al individuo.

La nueva dimensión de la “práctica” de la delación es la que las dictaduras del siglo XX y XXI le dieron. Se trata de toda una política de Estado orientada a fomentar la aparición de delatores de forma masiva, provocando que todos los ciudadanos acabemos siendo delatores a veces sin siquiera saberlo. Por supuesto que el Estado en su inmenso ingenio eufemístico se ha dotado de toda una pléyade de argucias verbales para justificar y envolver en una aparente aura de justicia a la acción delatora. Así escuchamos a los políticos colectivistas de Podemos/IU y del Partido Popular y por supuesto sin olvidarnos del PSOE o Ciudadanos hinchando el pecho hablando de la lucha contra el fraude, la vigilancia ciudadana al cumplimiento de las “normas” de convivencia, normas generalmente gestadas en los despachos para uso y disfrute de unos cuantos amigos del poder y sus oligopolios.  Y no debemos olvidar del aderezgo de tales políticos: los convenientes sobres u otras atenciones a “cobrar” en periodos electorales o al término de los mandatos de “representantes del pueblo”.

Así pues el famoso buzón de lucha contra el fraude laboral de la ministra Fátima Ibáñez rivaliza ahora con la nueva ventanilla única que acaba de inaugurar la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. La sistematización de los delatores y su estructuración es al fin y al cabo algo perfeccionado por los Estados totalitarios comunistas y fascistas por igual. Y la alcaldesa, como era de esperar, es fiel a su ideología comunista. En la dictadura comunista el sistema organiza a la sociedad y le asigna delatores en todas las facetas de la vida de sus integrantes y lo hace por el bien del “interés general” dicen las consignas. Ya se sabe eso de todo para el “pueblo” pero sin el “pueblo”.

Tenemos delatores llamados jefes de bloque o “empoderados” -era el término que utilizábamos en la Rumanía de Ceaușescu para denominar al responsable del edificio de viviendas-. Había por supuestos los de las escaleras en los barrios de edificios de pisos con múltiples entradas o los comités revolucionarios de los barrios que siguen hoy vigentes en Cuba, Corea del Norte y demás “paraísos” de la revolución socialista. En los colegios tanto a nivel del claustro de profesores como en las aulas los delatores provenían con y sin su conocimiento a veces de entre los propios profesores y alumnos.

Particularmente eficiente era el sistema de organización de las aulas con alumnos con cierta inclinación a obedecer a la autoridad y a delatar a sus compañeros. Los jefes de grupo eran los responsables de guiar, vigilar y reportar a una de hilera de pupitres y el comandante del batallón -donde el batallón quería decir la clase entera de alumnos- “velaba” por toda la clase. A los niños se nos categorizaba desde la infancia en águilas de la patria, pioneros en primaria y secundaria y UTC -Unión de las Juventudes Comunistas- en la última etapa estudiantil. Y todo ello mediante ceremonias pomposas que acababan premiándonos con algún que otro producto escaso en el resto del año como UN helado, UN paquete de mantequilla o UN chocolate. La mayoría de las veces esos alumnos “agraciados” con los galones de jefes y comandantes ni siquiera se daban cuenta de lo que ello implicaba. Sólo  buscaban disfrutar de un mejor estatus lo que implicaba acceder a mejores calificaciones y a mayor atención por parte de los profesores. En honor a la verdad la mayoría solían ser de entre los estudiantes buenos, no brillantes, pero de los buenos. Su gran cualidad sin embargo era la tener esa facilidad de palabra para informar sobre lo que oían a su alrededor de sus compañeros de clase y que así el PARTIDO único pudiera rastrear todo comportamiento anti-revolucionario en la sociedad civil.

El modus operandi es similar a nivel de las empresas pues recordemos que todas son estatales / nacionalizadas. El nivel de espionaje del régimen comunista llegaba y llega por supuesto hasta la intimidad del hogar. No era nada raro encontrarse con casos de familias partidas por la mitad donde el marido espiaba a la mujer y viceversa; o donde la mitad de la familia había colaborado con la dictadura y el resultado final era el de haber enviado a la cárcel a la otra mitad por traidores disidentes. Algo que suena familiar también a muchos españoles que recuerdan el periodo de la guerra civil y los años del otro modelo de dictadura socialista, la nacional socialista de Franco.

Ahora Carmena va un paso más allá y hace suyas a las asociaciones de barrio otorgándoles el privilegio de convertirse en delatores oficiales de la inquilina del Palacio de Correos sito en la Plaza de Cibeles. Es particularmente significativo un detalle que pueda parecer una minucia pero no lo es sabiendo cómo funciona la engrasada maquinaria propagandística y de activismo comunista. Las ocho asociaciones vecinales “ascendidas” a delatoras nacen en el seno del movimiento asociativo de la Federación Regional de Asociaciones de Madrid bajo la “batuta” del que hoy es concejal y número dos de Carmena en el Ayuntamiento, Nacho Murgui. Yo ahí lo dejo. Lo que me preocupa es cómo los vecinos caen en la trampa comunista y le hacen el trabajo sucio después de pagar un IBI y unas tasas estratosféricas para que el ayuntamiento, en teoría, haga esas mismas inspecciones o cazas de brujas o extorsión a los locales y comercios madrileños. Cuánta razón tenía Ayn Rand cuando hablaba de la sanción de la víctima sin la cual ningún régimen totalitario podría existir, sobrevivir, reproducirse y barrer las vidas de sus víctimas, nosotros los ciudadanos.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

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Pensiones 1,2,3…4 y 5

Me gustaría aclarar que no se trata de un nuevo programa de variété que nos amenizará las noches antes de dormir. Se trata más bien una pesadilla, la pesadilla impositiva de las pensiones. Es el número de veces que nos hacen pagar por la pensión estatal los políticos socialdemócratas vengan de un partido o de otro. Sí, pagamos cuatro veces y puede que una quinta por una futura pensión más que hipotética y menguante a juzgar por lo quebrado del actual sistema de reparto, una auténtica estafa piramidal a los actuales trabajadores.

Antes de desglosar un poco ese cuádruple, pronto quíntuple, pago por una pensión, veamos primero de qué debería depender la solvencia de un sistema de pensiones y de qué depende hoy en el actual modelo llamado modelo de reparto.

La Asociación para la Reforma de las Pensiones —ARP— nos explica en su tabla comparativa entre los dos principales modelos de pensiones que la pensión ha de depender de factores objetivos, sólidos, concretos y anclados a la realidad de quienes cotizamos en cada momento. De su tabla podemos deducir que los principales factores objetivos para determinar la solvencia de las pensiones son:

  1. la capacidad de ahorro a lo largo de la vida laboral para que haya dinero ahorrado en la hucha y poder así afrontar el futuro pago de una pensión;
  2. el esfuerzo y el ingenio de cada trabajador;
  3. la salud de las empresas gracias a lo primero y a la inversión de los empresarios en ellas;
  4. la buena marcha de la sociedad cuyos integrantes prosperen porque hay un marco jurídico estable que no cambia en cada consejo de ministros;
  5. y lo más importante, que a esos emprendedores y trabajadores por cuenta ajena se les deje libres, no enjaulados en una maraña impositiva, legislativa y burocrática.

Y también igual de importante, esos factores dan respuesta a las preguntas subjetivas de cada trabajador al pensar en su futuro. ¿Cobraré una pensión? ¿cuánto? ¿a partir de qué edad? y  ¿en qué condiciones? Puesto que todo está a la vista en el modelo de ahorro individualizado conocido como modelo de capitalización de las pensiones, cada trabajador puede responder a todas estas preguntas clave para su pensión cada mes que verifica en su cartilla cuánto lleva acumulado. Es así como nos lo explican los que hacen una CONTRA política a las actuales políticas socialdemócratas en materia de pensiones, punto 20 de su programa de las 80 Medidas de un Gobierno Libertario.

Por su parte el consenso general de los actuales partidos con representación parlamentaria artífices y / o continuadores del Pacto de Toledo de las Pensiones estatales no contempla los factores objetivos arriba mencionados. Sus factores dependen de los intereses partidistas, sindicalistas y patronales del momento. No responden como antes a preguntas objetivas.  Os recomiendo a formular las mismas preguntas y ver si sois capaces de saber claramente las respuestas a las preguntas antes formuladas sobre vuestra futura pensión. No las podréis responder os lo aseguro. Los factores que a cualquier Gobierno socialdemócrata le interesa aplicar en materia de pensiones son: qué políticos gobiernan, qué intereses electoralistas tienen unos u otros; cuánta más deuda podrá emitir para aguantar hasta le final de su mandato y pasarle el problema al próximo que venga; cómo hacer para “estimular” a la población civil a procrear para generar los nuevos animales de carga para la granja socialdemócrata y tratar así de estirar un poco más la estafa piramidal de la SS; y cuánto más de la hucha de las pensiones estatales podrá gastar en otras cosas, por ejemplo en contraer nuevas deudas. De hecho, éste último hoy ya ni es un factor puesto que el Estado se gastó todo lo que había en la hucha de las pensiones estatales, las denominadas “pensiones públicas”. En resumidas cuentas, el gran factor que hoy determina si mañana vamos a cobrar una pensión después de toda una vida trabajando es la compra de votos.

En la socialdemocracia las elecciones son una mera compra de votos. Así que es importante que hablemos de esta compra también en materia de pensiones. Como decía al principio estamos obligados a pagar cuatro veces por un producto, nuestra futura pensión, y muy probablemente tengamos una quinta muy pronto. Hagamos los cálculos:

  1. Pagamos con parte de nuestro trabajo cada mes en nuestra nómina o en la cuota de autónomos. O al menos esto es lo que el Estado nos ha hecho creer. Y es lo que la mayoría de la gente cree. Esto era así en el pasado, ya no. La Seguridad Social o la SS, el acrónimo se las trae, aunque se llevan un bocado de nuestro esfuerzo laboral cada mes, nada menos que 92 días al año para un ciudadano medio, sufrieron varias reformas. Como resultado de esas reformas, hoy lo que pagamos en nuestras nóminas y en la cuota de autónomos ya no se destina a costear a los actuales pensionistas o a ahorro en la famosa Hucha de las pensiones del Estado. Se gasta y no sabemos muy bien en qué. Lo que sí sabemos es que ese dinero no va a costear la pensión actual, ni la futura. Hoy tanto las pensiones como los servicios sanitarios se costean directamente de los Presupuestos Generales del Estado —PGE—. Pero los políticos socialdemócratas siguen repitiendo la gran mentira: tú con tu nómina o tú, autónomo, al pagar tu cuota de autónomo o la mordida mensual según se mire, pagas para tener una pensión en el futuro. Lo único cierto es que PAGAMOS en teoría por tener esa supuesta pensión estatal mañana.
  2. Pagamos una segunda vez cada vez que adquirimos un producto o servicio: IVA, impuestos especiales, impuestos a las renovables, impuestos a los artículos de “lujo”, impuestos bajo el sol y pronto incluso al sol. Vamos, que pagamos todo un entramado fiscal que el laberinto del Minotauro parece ya un caminito recto digno de la manzana del downtown Manhattan en comparación con el laberinto fiscal que diseñaron Montoro y sus predecesores. Todos estos impuestos sí los incluyen los PGE. Así que una vez más PAGAMOS por esa pensión futurible.
  3. Pagamos una tercera vez voluntariamente al destinar una parte de lo que nos queda en el bolsillo a tener planes propios de ahorro bien en forma de planes de pensiones privados o en forma de pequeñas, medianas o grandes inversiones en otros productos financieros y de otra naturaleza. Todos ellos nos podrán ayudar en el futuro cuando lo necesitemos venderlos y con el dinero recibido afrontar nuestra etapa de jubilación entre otras.
  4. Pagamos una cuarta vez, también de forma voluntaria, si tenemos mayores a nuestro cargo. Es de todos sabido que las actuales pensiones estatales que la mayoría recibe, sobre todo si se es clase media, no les alcanza para una vejez digna. La mayoría por desgracia que asume que una vez llegado el momento de jubilación, debe recortar sus gastos y su vida a un tercio o muchas veces incluso menos frente a la etapa cuando trabajaba. Así que para muchos trabajadores actuales toca más de una vez complementar de forma genuinamente solidaria las pensiones de padres, abuelos o demás familiares cercanos queridos. Tristemente con la crisis más de una familia bajó un escalafón hacia la pobreza. Sueldos, pensiones y a menudo techos se fusionaron en muchas de las economías familiares para apoyarse mutuamente y capear el temporal de la crisis y de los “hombres de negro” de la Agencia Tributaria. Como veis una vez más PAGAMOS por la pensión.
  5. Y pagaremos, según nos amenazan nuestros políticos intervencionistas, esos socialistas de todos los partidos, una quinta vez. Ahora sí de forma más transparente porque algunos de ellos empezando por los candidatos del socialismo hard y heavy respectivamente, Pedro y Pablo, nos quieren crear una nueva tasa para pagar las pensiones. Por su lado Mariano y Albert los otros socialistas igual de hard que Pedro, por ahora dicen de esa agua no beberé, pero ya se sabe que si la sed aprieta, al final beberán como lo hicieron en el pasado con el IVA. Mariano dijo “no subiré el IVA… el malo de ZP subió el IVA hasta para lo chuches… pero voy yo lo subo 3 puntos más incluyendo a los chuches, y si me apuras ya estoy tramando un nuevo impuestos a todo lo que lleve azúcar”. Albert aconsejado a su vez por Garicano aseguró no subir el IVA tampoco, pero donde dije digo Diego, porque el IVA lo subiré como reconocían las pasadas semanas. En conclusión PAGAREMOS hasta que haya más valientes que digan Basta, Prou, Nahikoa al híper Estado porque los hay y los habrá. Ahí dejo la ESPERANZA.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

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#365DíasMundialesSinTrabajo

Hace poco me enteré que celebramos el Día Mundial sin Tabaco, otro día más de la lista de “celebraciones” bastante hipócritas. Ya sabéis, esas prácticas que tanto les mola a los ingenieros sociales de la ONU y otros viejos y casposos satélites de la misma, como nuestros actuales Estados socialdemócratas. Así se auto-engañan y tratan de engañarnos al resto de que sus políticas intervencionistas y sus ingenierías sociales son efectivas y realmente dan resultados cuando fueron ellos quienes crearon en primer lugar los problemas. Pero éste ya es otro debate. La relación entre el Día Mundial sin Tabaco y los 365 Días Mundiales sin Trabajo que vislumbro a este paso tienen un denominador común: el intervencionismo estatal.

Una persona cuerda que habitualmente hace uso de su sentido común debería ser capaz de trazar el siguiente paralelismo entre unas políticas y otras. Si el Estado quiere reducir el consumo de tabaco y por tanto aplica una serie de regulaciones e impuestos para limitar e idealmente acabar con el tabaco, entonces si el mismo Estado regula y aplica impuestos al trabajo, qué es lo que persigue cuando hace lo mismo en ambas situaciones. A esta respuesta sólo un partido político supo responder y lo tiene muy claro. Se trata del Partido Libertario (P-LIB) que en sus 80 Medidas de un Gobierno Libertario persigue entre otras la recuperación del empleo y la liberación de los trabajadores y empresarios de las trabas y los altos impuestos al trabajo y al emprendimiento. Y en una de sus campañas formula la pregunta del millón: ¿Si el Estado regula y pone impuestos al tabaco para acabar con él? ¿Entonces qué pasa cuando el mismo Estado regula y pone impuestos al trabajo? Pues sólo puede haber una respuesta de conformidad a lo enunciado en la pregunta: Si el Estado regula y aplica impuestos al trabajo, lo hace para acabar con el trabajo.

La misma lógica y el mismo fin que el Estado y sus gestores, los políticos colectivistas, persiguen regulando y aplicando altos impuestos a  todo tipo de productos y servicios que sus “expertos” ministeriales les marcan como perjudiciales para las personas es la que está detrás del paro, la dificultad de emprender y de ser trabajador autónomo en nuestro país. Así pues debemos entender que el Estado / los políticos intervencionistas considera el trabajo como algo dañino para nosotros los ciudadanos. Y en su gran “preocupación” para con nuestro “bienestar” nos prohíben trabajar mediante regulaciones y altos impuestos. Nos quieren “regalar” rentas universales y nos quieren construir la perfecta granja para vivir felices y comer… ejem, eso de comer está sobrevalorado. Es mucho mejor pelearse por una pocas cebollas en batallas campales o enfilar colas desde el amanecer para conseguir un escuálido pollo un tanto moradito que no lo tuvieron que sacrificar los operarios de la granja estatal porque ya se sacrificó sólo de muerte natural…digamos.

¿De dónde seguirán saliendo estas rentas una vez se agoten las reservas generadas por los que todavía trabajamos para generar ese dinero? Y por supuesto una vez ya no puedan tirar de los asientos contables del soviet bancario conocido como Banca Central para inventar dinero de la nada. Ah, que estas preguntas no tocan en este mandato parlamentario. Son ya un problema a dejárselo en herencia a los próximos que vengan. La materia gris de nuestros políticos hoy en el Congreso no da para más. Así que con bueno criterio, esta vez sí, dejan estas preguntas para las futuras generaciones de políticos, los políticos libertarios que tendremos que levantar los países arruinados una y otra vez por la socialdemocracia y su re-engendro: el viejo comunismo nuevo porque sólo pasó de siglo y tiene su perfil en Twitter, Facebook y canal en Youtube. Pan y circo, y como ya sabemos quienes lo vivimos, al final nos quedamos sin el pan y sin el circo, muertos de hambre o aniquilados por disidentes cuando tratábamos de agarrar una cebolla o un pollo moradito para sobrevivir en el “paraíso” comunista.

Como ven nuestro “gran” Estado, nuestro hiper-Estado lo tiene todo planeado. Su objetivo último en materia de trabajo es acabar con el empleo. No nos extrañemos que llegue el día en que “celebremos” los 365 Días Mundiales sin Trabajo. De antemano os lo advierto: no durará mucho porque todos los capitalistas sabemos que el socialismo se acaba cuando se acaba el dinero ajeno. Quizás aguante un poco más por eso de la alquímia monetaria keynesiana. Pero afortunadamente no le durará tampoco demasiado la borrachera crediticia e inflacionaria. Aquí estamos y estaremos los libertarios en todo el mundo reivindicando el valor del lucro, del empleo, del trabajo, del ahorro y del libre mercado. Nuestras reivindicaciones cada vez se conocerán más y también nuestros perfiles en Twitter, Facebook y Youtube. Y con total seguridad cada vez más personas cuerdas las compartirán y difundirán ayudando así que muchas otras recuperen su cordura y se repongan de la alienación temporal provocada por  el populismo.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

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Esclavos fiscales

Así se desprende del informe anual 2016 sobre la fiscalidad española. La Fundación para el Avance de la Libertad y la Unión de Contribuyentes son la nueva casa del informe Berechet sobre la situación de quienes pagamos impuestos en España. Bajo la dirección de la economista Cristina Berechet que lleva ya ocho años haciendo un trabajo riguroso y revelador sobre la radiografía fiscal española, los contribuyentes podemos conocer con datos exactos hasta cuándo somos esclavos fiscales cada año.

Y no es para menos, pues el ciudadano medio trabaja realmente medio año, todo los años, sólo para pagar a Hacienda. Es decir, del 1 de enero hasta el 30 de junio, un trabajador que ingresa unos 24 mil euros brutos al año ha estado trabajando no para él / ella y su familia, sino para pagar: los coches oficiales, los edificios ostentosos estatales, el medio millón de asesores de los políticos, las jubilaciones de oro y los fondos de “apoyo” económico complementario de éstos últimos cuando dejan su acta de parlamentario. Y os preguntaréis ¿cómo es posible que con 25 mil pague unos 15 mil euros anuales en impuestos? Pues es posible porque en realidad el coste de ese trabajador para la empresa son 31 mil euros pero el Estado le oculta intencionadamente buena parte de lo que le quita. Y además el Estado le miente a la cara. No le explica por ejemplo que sus costes sociales o los llamados impuestos al trabajo hace ya años que dejaron de ir costear la sanidad, la educación y las pensiones. Ahí está el mayor engaño de todos. Hasta ahora mucha gente pensaba genuinamente que sin pagar estos impuestos no habría sanidad, ni educación, ni pensiones. Y gracias al Informe Berechet y a partir de ahora a la Unión de Contribuyentes, los ciudadanos podemos conocer la realidad de la fiscalidad española y actuar para proteger nuestros derechos.

Pagamos para no poder elegir libremente la sanidad, la educación y la jubilación que cada uno queremos. A cambio se nos obliga vía impuestos a mantener una sanidad, una educación y unas pensiones inflexibles y carísimas para lo que recibimos a cambio. Pero además pagamos para que se nos obligue a consumir unos servicios politizados que quieren los políticos y gran parte de funcionariado. Y mira por dónde todos ellos, desde líderes sindicales, patrolanales, funcionarios, Casa Real y por supuestos los representantes electos siempre que pueden se escapan de usar esa misma sanidad, educación y pensiones para ellos y sus familias y optan por los servicios privados. Pagamos a ciegas porque tal como se desprende del Informe Berechet, la opacidad fiscal en España es muy superior a cualquier otro país de nuestro entorno. Obviamente al Estado no le interesa que el contribuyente sepa realmente todo lo que le quita. Igual podría echar cuentas y vería que con 15 mil euros demás de mínimo en su bolsillo le daría para contratar libremente en el mercado aquellos servicios privados esenciales que sí eligen y utilizan hoy la mayor parte de los empleados estatales.

Nuestra esclavitud fiscal como ciudadanos quedó al descubierto en el informe del Día de Liberación Fiscal en España. El nivel de inseguridad jurídica fiscal también ha ido en aumento con cada consejo de ministros esta última década. La opacidad y la discrecionalidad de interpretación del laberinto fiscal por parte de los funcionarios es ya tal que todos los contribuyentes, pequeños o grandes sabemos una cosa: temblar ante Hacienda y pagar. Es revelador que en materia fiscal, el principio fundamental de todo sistema jurídico civilizado, el derecho de presunción de inocencia no exista en lo que a Hacienda de refiera. Todos somos culpables ante el fisco español, debemos siempre pagar y luego si acaso luchar con la marabunta burocrática para demostrar nuestra inocencia. Nunca podemos estar seguros del todo de que cumplimos con toda la enrevesada normativa fiscal por muchos asesores fiscales que contratemos, pagando de nuestro bolsillo, para que nos aclaren las cosas y nos mantengan al día con el infierno burocrático-fiscal.

Así pues el Mordor Fiscal bajo la batuta de Montoro, primero en la época de Aznar, luego bajo la batuta de Solbes, y ahora de nuevo bajo Montoro con el gobierno socialista-conservador de Rajoy ha conseguido la gran meta de todo esclavista. Nos ha convertido todos, a los millones de contribuyentes en sus esclavos fiscales y del entramado de la élite mercantilista nacida al calor de la ingeniería socialdemócrata. Tanto el pobre como el rico y particularmente los que somos clase media pagamos una barbaridad de impuestos. Y esta es la pura realidad. Si alguien piensa que un empresario o un directivo de una empresa mediana o grande no pagan suficientes impuestos, les invito que hagan el cálculo. Descubrirán con estupor que si el ciudadano medio es esclavo fiscal seis meses al año, el directivo y el empresario seguramente lo son ocho o nueve meses al año. Por eso es importante que la gente comprenda que quienes más tienen también pagan mucho más y quienes menos tienen también están soportando una presión fiscal que les condena de por vida a la pobreza. Una vez hayamos comprendido que el impuesto es eso: “una acción basada en el inicio de la violencia”, acción impuesta contra la voluntad de quien es forzado a soportarla,  podremos dar el paso siguiente. Cada contribuyente forzoso debería al menos una vez hacer su propio cálculo de su Día de Liberación Fiscal. No antes de tomarse una tila bien cargada porque la ocasión de verdad lo requiere.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

[td_block_11 custom_title=”Roxana Nicula” header_color=”#bcb000″ post_ids=”-4115″ category_id=”28″ limit=”4″][td_block_11 custom_title=”NOTICIAS” header_color=”#bcb000″ post_ids=”-4115″ limit=”3″]

El Partido Popular y su apuesta por más camino de servidumbre

Si quedaban dudas del cambio de rumbo hacia el socialismo por el Partido Popular, ahora hasta los más ciegos tienen la oportunidad de ver. Ya en aquel abril de 2013 cuando la Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal, viajaba a la China comunista las cosas empezaban a aclararse en el bando conservador. Algunos se quedaron perplejos con la histórica firma del acuerdo de cooperación entre el Partido Popular y el Partido Comunista de de un país en dictadura. Otros no nos sorprendimos tanto. Si recordamos las elecciones de 2011 e incluso antes de ellas, ya habíamos advertido del cambio de rumbo de los populares hacia el camino de servidumbre al socialismo. Una pena terrible que nos arrastre a los demás en su suicidio político.

El penoso episodio de la bajada de pantalones de la diplomacia española con Margallo al frente acompañado de la ministra de Fomento, Ana Pastor, ante el dictador Raúl Castro en la Habana, es otro episodio que demuestra ese empeño de los conservadores españoles por mantenerse y mantenernos en el camino de servidumbre. Se trata en realidad de una evolución natural para quienes anteponen el colectivo al individuo. La necesidad de ese abrazo del oso llamado socialismo es perfectamente normal pues el colectivismo de la derecha y el de la izquierda son en realidad parte de un todo común: el colectivismo. Y es que los populares españoles están en racha para máximo disfrute los totalitarios y aspirantes a totalitarios dentro y fuera de nuestras fronteras. En casa se dedican a fomentar y dar alas a los comunistas de las mareas malva-das. Y fuera, en el mundo, fieles a sus creencias del “ordeno y mando” que heredaron del franquismo, otros socialismo igual de nacionalista que el comunismo, juegan como auténticos trileros a darle oxígeno a todo dictador cuyo único mérito haya sido el haber sido capaz de esclavizar y aterrorizar durante décadas a toda una población, condenándola a la absoluta miseria y penuria material y ética.

Mientra Margallo rinde pleitesía al enchufado castrista de turno del Palacio Presidencial, los cubanos de a pie siguen luchando por sobrevivir día a día en sus casas que se caen a pedazos por falta de recursos, efecto directo del comunismo. Mientras Pastor y Margallo hablan de acuerdos comerciales con la dictadura cubana para seguir con la práctica mercantilista completamente contraria al capitalismo de mercado, los pequeños emprendedores cubanos se la juegan en la calle la vida con las prohibiciones levantadas por el régimen comunista. Actividades empresariales tan normales en el mundo donde al menos tenemos parcialmente capitalismo como puede ser la importación y venta de ropa, los cursos académicos extracurriculares o los cines 3D están directamente prohibidas. Los cubanos que no formen parte de la élite política comunista no pueden invertir en empresas grandes o medianas. Por supuesto tienen prohibido tener internet o televisión por cable en sus casas y hasta importar micros, walkie talkies y demás gadgets relacionados con el mundo IT.

La herencia de los conservadores con Mariano Rajoy a la cabeza sólo la podemos resumir en una palabra: socialismo. Socialismo aplicado a nuestras libertades civiles con el impulso a las normas liberticidas recogidas en la infame ley Mordaza. Socialismo para acabar con la libertad de cooperación entre empresas y particulares con la terrible restricción impuesta al crowdfunding. Socialismo llevado ya hasta extremos ni soñados hasta por su opositor PSOE. En realidad, su némesis, puesto que compiten entre ellos por ver quién aplica mayores medidas socialistas a los ahorros y rentas de los españoles. Socialismo para adoctrinar a través de la educación y de la cultura fomentando el insufrible mercantilismo en lugar de permitir el mecenazgo ciudadano y la libre elección de la educación como proponemos los libertarios. Socialismo para tratar de ponerle puertas al campo a la revolución tecnológica gracias a la libertad en Internet. Y finalmente socialismo en sus relaciones internacionales para seguir fomentando a las élites parasitarias comunistas fuera de nuestras fronteras practicando la mafia económica llamada mercantilismo todo lo contrario al libre mercado que surge en el orden espontáneo de las sociedades.

Y como las utopías son eso, utopías, centrémonos en articular todos aquellos proyectos que nos permitan practicar ese maravilloso capitalismo de libre mercado también en el ámbito de la política. De lo contrario, si seguimos practicando el capitalismo en casa pero votamos a quienes aprueban leyes que impiden y muchas veces prohiben ese mismo capitalismo, el camino de servidumbre al que no está llevando el socialismo, nunca no se acabará.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

[td_block_11 custom_title=”Roxana Nicula” header_color=”#bcb000″ post_ids=”-3745″ category_id=”28″ limit=”3″][td_block_11 custom_title=”ESPECIAL VENEZUELA” header_color=”#bcb000″ category_id=”64″ limit=”3″]

La libre elección de escuela

Recientemente se ha celebrado en Estados Unidos la Semana de la Libre Elección de Escuelas. Es un evento que organiza todos los años la Federación  Americana para los Niños. A la celebración de este año participaron nada menos que unas dos mil quinientas escuelas de todo el país. Su reivindicación es simple:  devolver la libre elección de escuela a sociedad civil, a los niños y sus familias. El objetivo pragmático en el que llevan trabajando y año tras año consiguiendo resultados prometedores para la libertad educativa es el de hacer llegar el programa de elección de escuela al mayor número de familias en todo el país. Mientras al otro lado del océano instrumentos financieros como los ESA -Education Saving Accounts- (Cuentas de ahorro educativo) tienen cada vez mayor aceptación por parte de las familias. Ellos también tienen sus mareas verdes con los sindicalistas a la cabeza tratando de impedir su uso y expansión por las familias, lo cierto es que son muy buenas noticias para la libertad educativa, es decir para ofrecerles a los padres opciones para educar a sus hijos.

Y lo cierto es que la ESA dobló su demanda en veinticinco Estados más el Distrito de Colombia en los últimos cinco años. Aquí en España la ESA la conocemos como el modelo del cheque escolar. Se trata del modelo educativo libertario al ser el Partido Libertario (P-LIB) el único que recoge tal reforma esencial en su programa de gobierno. El punto 7 de sus 80 medidas de un Gobierno Libertario prevé una serie de reformas a tres legislaturas vistas con el claro objetivo de devolver a la sociedad civil la escuela y por tanto la opción de poder elegir la educación.

Ningún otro partido está dispuesto a llevar tal reforma que suponga romper el vínculo del adoctrinamiento estatal de los niños. El motivo: los políticos perderían el poder de moldear a sus futuros votantes. Tendrían que verse con un electorado formado por personas que piensan fuera del ideario estatal, su ideario. Podrían cuestionarles con razón todas las decisiones políticas porque comprenderían qué efectos producen a su vida, propiedad y libertad. Los colectivistas de cualquier signo ideológico nunca renunciarán a adoctrinar, a hacer de ingenieros sociales con nuestros niños y con la sociedad. Les va su poder y su estilo de vida en ello. Acabar con la escuela controlada por el Estado sea ella de titularidad estatal o dependiente al 100% de la financiación estatal como la escuela concertada debe ser por tanto una reivindicación no sólo política, sino social de todos los padres.

Como madre pienso en el futuro de mi hija. Por eso me gustaría hacer reflexionar a todos los padres sobre qué clase de enseñanzas y valores les transmitimos a nuestros pequeños. Las mayores oportunidades que les podemos brindar a nuestros hijos siempre empiezan por algo esencial: la libertad de poder elegir. Hoy son los políticos y funcionarios, es decir el Estado, quienes nos han quitado la libertad de elegir y en su lugar nos imponen su propia visión en la educación de nuestros hijos. Es por eso que la mayoría de las familias hoy no pueden escoger la educación. A muchas otras nos lo pone francamente difícil limitándonos la libertad educativa. Y me refiero a quienes hacemos el sobreesfuerzo de ofrecer a nuestros hijos una educación algo menos politizada, la privada. Año tras año cuando llega la campaña de la renta, si sumamos todo, según cálculos sacados de los propios presupuestos del ministerio de Educación, resulta que una familia que tenga dos niños pagará a lo largo de toda su vida más de medio millón de euros en impuestos por la educación estatal. Estas cifras astronómicas hacen que por ejemplo, quienes escogemos un colegio privado paguemos tres veces en un año fiscal por la educación. Pagamos una vez por la escuela estatal que no usamos porque insisto es una escuela impuesta por los políticos y los funcionarios cuyo interés personal es controlarla para asegurar su continuidad en el poder. Pagamos otra vez por la escuela concertada que tampoco usamos —y que también sirve a los intereses políticos ya que su financiación depende enteramente del Estado—. Y pagamos una tercera por la que realmente hemos escogido: el colegio privado elegido o la enseñanza en el hogar para nuestro hijo.

A la larga como siempre lo “gratis” siempre nos sale caro. Las cifras así como los propios resultados académicos y posteriormente los de desempeño laboral de nuestros niños nos golpean de lleno. Y nos encontramos que España es el país de la Unión Europea junto con Grecia a la cola de la productividad y competitividad. Y todo reside en un concepto tan simple pero a la vez tan poderoso: la libertad de elección.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

[td_block_18 custom_title=”David Fernández” header_color=”#c4ba00″ post_ids=”2915″ limit=”1″][td_block_11 custom_title=”Roxana Nicula” header_color=”#bcb000″ post_ids=”-3524″ category_id=”28″ limit=”3″][td_block_11 custom_title=”NOTICIAS” header_color=”#bcb000″ post_ids=”-3524″ limit=”3″]

Renta universal, el principio del fin de la prosperidad

Más allá de la clara función populista de la renta universal debemos comprender los efectos de su implementación en el terreno socio-económico y ético. En el terreno técnico, de un análisis más profundo del significado de la renta universal, recomiendo leer o visionar por ejemplo el análisis del profesor Juan Ramón Rallo. Y en el terreno político, la única oposición frontal a toda forma de renta universal conocida como básica la conforma hoy por hoy el Partido Libertario (P-LIB). Es importante con unas elecciones en ciernes explicar la renta universal desde el punto de vista de su aplicación práctica y ética.

Efectos socio-económicos y políticos de la renta universal:

1) Aunque inicialmente parece que beneficie a toda la población de un territorio, en realidad genera el siguiente efecto perverso: castiga a quienes producimos, trabajamos, nos esforzamos, arriesgamos lo mucho o poco que tenemos para levantar un proyecto empresarial que nos genere beneficios; y beneficia a los opuestos: fomenta a quienes no tienen oficio, ni beneficio y ni tienen intención de tenerlo. Por si alguien lo duda, incluso hoy con el modelo de economía subvencionada estamos viendo cómo los receptores de subvenciones de los impuestos se lanzan a llevar a cabo proyectos de todo tipo que fracasan en cuanto se les acaba la subvención porque no tuvieron los incentivos reales que sólo se dan en el mercado libre para pensar bien su negocio antes de actuar. Como el riesgo no lo corrieron en verdad ellos al ser dinero del contribuyente, la responsabilidad no es algo que les preocupe.

2) Acaba con el principio de igualdad ante la ley. Convierte a unos en productores es decir en medios para otros que perciben la renta universal sin haber producido. Por mucho que A, B y C reciban la misma renta universal los tres nunca estarán en igualdad ante la ley: unos producen y otros gastan. O dicho de otro modo: yo preparo la tarta con mis ingredientes y en consecuencia me quedo sin ellos pero a la hora de comer tú vienes con el policía llamado Estado y me quitas la misma porción de tarta que estaba comiendo para comerla tú.

3) Aumenta los precios en el mercado. La lotería de navidad es un ejemplo que todos conocemos: allí donde cae la lotería en navidad los precios suben por las nubes. Algo similar ocurre con otras medidas similares a la renta universal. El ejemplo de hace unos años con los alquileres del plan de ZP para independizar a ciertos segmentos de la población joven. Es lógico, la ley de la oferta y la demanda es algo natural y cuando en el mercado hay más demanda de algo porque la gente dispone de golpe de un dinero sustancial extra quienes ofrecían un determinado bien o servicio que los nuevos clientes buscan tienen una cantidad limitada y no pueden satisfacer a todo el mundo. Así, quienes estén dispuestos a ofrecer más se quedan con el bien o el servicio en cuestión.

4) Distorsiona el mercado. Siguiendo con el ejemplo del punto anterior sobre los alquileres para los jóvenes, esos famosos 350 €/mes de “ayuda” para el alquiler, alguien viviendo en Madrid obviamente con 350€ no iba a alquilar ni un trastero pero alguien en Ourense podía alquilar un piso de 3 dormitorios con ese mismo dinero. Hasta podía sacarle un rendimiento alquilando alguna de las habitaciones a otros inquilinos. Como consecuencia de esa distorsión, otro efecto del dominó del intervencionismo estatal en el precio de los alquileres, provocó que muchos se metieran a construir más pisos para satisfacer esa nueva demanda creciente. Así pasó que muchas constructoras empezaron a ampliar sin una base sólida su negocio. Y también que muchos jóvenes se planteasen dejar los estudios o emprender otro camino profesional ya que entrar al sector de la construcción para ganar un dinero rápido y cuantioso les atraía más que una inversión de tiempo, esfuerzo y recursos para una carrera más sólida a largo plazo. Pero cuando esas ayudas se agotaron, porque al final del camino, tras agotar el dinero ajeno, el del contribuyente ya exprimido hasta el máximo, inevitablemente se agotaron las ayudas al alquiler, nos encontramos… quebrados.

5) Detrae los recursos del mercado para pasar a ser redistribuidos por el Estado en forma de renta universal. Recordemos que ese dinero no son los billetitos del monopoly que Draghi imprime con su varita mágica en el BCE. Todos sabemos a estas alturas que el BCE no es precisamente el Gringotts Bank donde las montañas de monedas se multiplican por hechizos de brujos. Los recursos que el Estado detraería para pagar esa renta universal es dinero que unos generamos en la sociedad, en el mercado, es decir en el libre intercambio de conocimientos, bienes y servicios.

Efectos éticos de la renta universal:

1) El Estado, es decir los políticos y funcionarios que lo gestionan, deciden con su ingeniería social que unos individuos son superiores a otros escondiéndose detrás de la falacia de un más que cuestionable modelo democrático como el que tenemos o peor, como el que proponen los aspirantes a totalitarios tipo Podemos.

2) Como consecuencia del primer punto, los individuos que el Estado prima sobre el resto de la sociedad se convierten en fines en sí mismos mientras que al resto de la sociedad, a quienes no estamos organizados políticamente en las instituciones, nos convierte en medios para los fines establecidos por el Estado.

3) Cambia el significado objetivo real de los derechos fundamentales de todo ser humano: la libertad -la limita para unos en beneficio de otros-; la propiedad -la viola reduciéndola a mera posesión-; la vida -convierte más si cabe a quienes producimos en esclavos de quienes no producen, quitándonos la potestad de decidir realmente aspectos esenciales de nuestra existencia: cómo gestionar nuestra vida, libertad y propiedad-.

4) Pervierte la solidaridad despojándola del componente esencial que es la voluntad individual de quien quiere ser solidario al trasladar esa decisión al Estado, es decir al político y / o funcionario estatal.

5) Nos convierte a todos en ladrones. La quiebra económica y ética de nuestro país ya empezó en el momento en que abrazamos la socialdemocracia. Nos hace cómplices de un perverso sistema donde se impulsa el dolce far niente: holgazanear, estar todo el día de ocio, jugar a la PSP, a la lotería, ir de copas o de mareas se han convertido para muchos pícaros o asistidos estatales en sus principales actividades formativas y profesionales. Así que la renta universal será el principio del fin de la prosperidad para nuestra sociedad.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

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El barrido de la salud por la marea

Esta vez tocaba movilizarse a las calles de varias ciudades bata o camiseta blanca en mano para defender la “sanidad pública gratuita, universal y de calidad”. La retahíla de la prolífica jerga socialista nos lanza una tras otra paridas de nuevos derechos por supuesto con cargo a obligaciones y a que otros asuman la responsabilidad para que ellos, en las mareas, se sientan seguros, protegidos, sin asumir riesgo, ni tener que competir en libre mercado. Así pues la sanidad que eligen las mareas por todos nosotros es simple y llanamente equivocado y falso. Veamos:

Toda la sanidad es pública. No sólo la que defienden las mareas. Se  dirige a las demandas de sus usuarios: los pacientes, familiares, empresas y demás entidades que requieren estos servicios. Y a partir de aquí la cosa cambia. La sanidad pública del Estado es un monopolio artificial, es decir, de obligado paso en cuanto al pago por todos los ciudadanos, la usemos o no, nos guste o no. Algo así como pasaba antes cuando en telecomunicaciones sólo teníamos a Telefónica, empresa de telefonía del Estado. Alguien se acuerda de lo caro que era el teléfono entre las partidas de gastos de una familia y lo malo que era el servicio y por supuesto inflexible porque o era Telefónica o era Telefónica. No podíamos ELEGIR.

En el caso de la sanidad pública de titularidad estatal es lo mismo. Es algo así como esa antigua Telefónica: un ente gigantesco, opaco, lugar de cobijo para los “liberados” políticos -cuadros de los partidos, sobrinos, nueras, yernos y demás familiares…-, burocrático, inflexible, mediocre generalmente al faltarle la competencia y carísima.

La sanidad pública de titularidad privada, es decir la de hospitales privados, redes hospitalarias, clínicas y demás entidades con o sin ánimo de lucro que ofrecen servicios sanitarios a los usuarios funcionan al menos con un régimen de competencia algo más abierto, es la menos una especie de oligopolio artificial. Y digo algo más abierto porque recordemos que su principal  competidor directo es la sanidad estatal que juega con una ventaja bestial ya que el propio titular ejerce de juez y parte en el sector sanitario. Y también porque en gran el sector practica más el mercantilismo tan propio del oligopolio en vez del libre mercado. Hasta cierto punto también es entendible debido a la distorsión de la que hablaba antes al tener en frente a ese gigante competidor privilegiado: la sanidad del Estado.

La sanidad NO es gratuita. Desde el momento en que tenemos eso que llamamos impuestos, la sanidad es imposible que sea gratuita. Es importante que las personas entiendan que la sanidad igual que cualquier otro servicio que el Estado nos obliga a recibir de él se paga, lo pagamos. Vaya que lo pagamos. Un mileurista en realidad genera con su trabajo 1800 euros, pero hay 800 que ni ve todos los meses. El bisturí, la jeringuilla, el salario del celador, del enfermero o de la cirujana cuestan dinero tanto si se trata de un servicio prestado por un hospital estatal o por uno privado. De hecho, como decía antes, los mismos servicios, tratamientos y materiales habitualmente cuestan mucho más en la sanidad estatal que en la privada donde intervienen factores esenciales como la eficiencia, el incentivo económico, el control, directo de quienes ponen el dinero y el esfuerzo por conseguir la excelencia no sólo desde un punto de vista ético sino también económico. No rindes, no ofreces buenos servicios sanitarios tus usuarios paciente que también tienen la conciencia de ser clientes que pagan por un servicio, te van a exigir o si no, se irán a otro servicio médico y encima hablarán mal de ti a su entorno.

La sanidad privada puede ser universal. Los grupos de presión organizados en el sector de la sanidad estatal han distorsionado deliberadamente y con muy mala fe en mi opinión el significado de la universalidad. La universalidad significa para todos no significa que sea el Estado el que preste el servicio. Se puede simplemente limitar a hacer de mero instrumento de compensación económica para aquellos usuarios de servicios sanitarios que no se puedan permitir pagar un seguro médico en un momento dado. Ese porcentaje que no será más del 10-15 % de la población recibirían un cheque sanitario como el propuesto en las 80 medidas de gobierno del Partido Libertario por el precio medio del coste de mercado de cualquier seguro y vaya a elegir libremente el médico, hospital… que más le convenza y se ajuste a sus necesidades. Suiza o Corea del Sur son ejemplos mundiales de excelencia sanitaria donde toda la sanidad pública es de titularidad privada, ricos y pobres pagan por sus servicios sanitarios generalmente vía seguro médico y el Estado ejerce sólo de mero instrumento financiero, pero no presta el servicio en sí.

La sanidad estatal y la calidad, como el agua y el aceite. La calidad es el resultado de muchos factores combinados entre sí. La calidad se abre paso en aquellos entornos donde hay mayor competencia, por tanto libertad de actuación y una relación directa entre ofertantes y receptores sin intermediarios que burocraticen y encarezcan todo el proceso que lo que ahce e Estado.  Un sistema de libre competencia con reglas pocas y claras atrae mayores recursos  -materiales, profesionales, fondos- siempre surge y se afianza en aquellos entornos donde la presencia del dinamismo del mercado, es decir, de la sociedad civil, es mayor. Así los individuos podemos elegir con mayor libertad entre varias opciones e ir cambiando entre ellas siempre que no nos convenzan o no se ajusten a nuestras exigencias y / o necesidades personales.

Así que igual que la marea que llega a la orilla y va barriendo todo lo que encuentra a su paso, la marea blanca no hace más que barrer la libertad de elección de todos nosotros, los usuarios pacientes a la postre clientes de los servicios sanitarios. Nuestra sanidad requiere de menos mareas y más mercado, cuanto más libre mejor. Y ya saben, a cuidarse, la salud es esencial para el bienestar.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Roxana Nicula es autónoma, de profesión jurista y traductora, actualmente desempeña el cargo de Presidenta de la Fundación para el Avance de la Libertad y de Secretaria Federal de Organización del Partido Libertario (P-LIB).

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Los partidos políticos NI-NI

Todos conocemos la expresión ‘la generación Ni Ni’ -ni estudia, ni trabaja-. Su origen se remonta  a principios del siglo XXI en plena expansión del bienestar del Estado que muchos ilusos llaman Estado del Bienestar. Me vino la mente este adjetivo al ver que la imposibilidad de cerrar un gobierno entre las diferentes facciones del pensamiento único de la socialdemocracia nos iba a desembocar a los ciudadanos, sufridores del látigo fiscal de Montoro, a nuevos comicios, es decir a nueva sangría a nuestros bolsillos.

Esta generación Ni-Ni cuenta sin embargo con unos integrantes especiales, o de régimen especial. Los miembros VIP -ni producen, ni trabajan para producir- de este modelo de seguir viviendo a costa el esfuerzo ajeno sin dar un palo al agua no son otros que los partidos políticos convencionales, esos del pensamiento único llamado socialdemocracia. Estas marcas de colorines, bien sean marcas ya asentadas en el mercado electoral o marcas blancas de las primeras como ocurre con un Podemos o un Ciudadanos, vienen a repetir el mismo modus operandi Ni-Ni que los partidos dinosaurio ya practicaban.

Un breve repaso por las arcas estatales, nutridas del expolio fiscal al forzoso contribuyente que en su mayoría tiene grades problemas por cuadras sus cuentas a fin de mes, nos cuenta que los partidos Ni-Ni viven a cuerpo de rey. No es de extrañar que lo suyo sea parir año tras año un nuevo millón de páginas de normativas estatales para apuntalar, más si cabe, todas aquellas que inflan el hiper-Estado.

Los partidos con representación se endosaron nada menos que unos 154 millones de euros de los PGE -Presupuestos Generales del Estado- en 2015. A ello hay que añadir toda una serie de cantidades provenientes también del presupuesto estatal que reciben sus Fundaciones. En este sentido tenemos a FAES y otras en el caso del PP,  la Fundación Ideas, Pablo Iglesias y otras vinculadas al PSOE que sólo en el  año anterior a las elecciones se llevaron otros catorce millones del erario público español. Y entre los partidos Ni-Ni emergentes tenemos por supuesto a la Fundación CEPS originadora de Podemos, beneficiaria entre otras de unos 7 millones de euros de subvenciones esta vez del sufrido contribuyente venezolano. Por ahora el Instituto 25 de mayo para la democracia de Podemos, nueva horneada de fundaciones, o la Tribuna Cívica ligada a Ciudadanos quedan opacas al escrutinio público pues no se conoce si tienen fuentes de financiación estatal.

Pero la sangría del dinero de los impuestos de los trabajadores no para ahí cuando se trata de mimar a los VIPs Ni-Ni porque el agujero presupuestario del Estado sigue ampliándose para alimentar a estos Ni-Ni. Recordemos que hay otra partida de financiación también estatal que les llega a estos partidos políticos vía subvenciones que salen de los PGE con otras de las comunidades autónomas y ayuntamientos. Su representación autonómica y municipal también tiene premio, estimados lectores, con nuevas subvenciones del dinero que tanto nos cuesta ganar a los autónomos, trabajadores por cuenta propia o ajena, emprendedores, jubilados, parados y hasta menores.

El entramado financiero estatal montado por quienes defienden este gran hiper-Estado ha adquirido vida propia y atrapa a todos aquellos aspirantes a ingenieros sociales de nuestra sociedad, hayan tenido, tengan o aspiren a ingresar en las instituciones del Estado. Bueno, hay una honrosa excepción: el Partido Libertario (P-LIB). Este partido que defiende un modelo opuesto al modelo socialista de la socialdemocracia actual en el que coinciden sin excepción todos los actuales partidos con representación rechaza financiarse del dinero del contribuyente.  En sus programas electorales hasta ahora, así como en sus estatutos, recoge esta expresa prohibición. Su argumentación ética es simple: el dinero de los ciudadanos no está para financiar ideas que los ciudadanos individualmente no compartan. Aquellos que compartan ideas similares y quieran proponer un planteamiento político basado en esas ideas deberían ser libres de organizarse en partidos u otras entidades asociativas financiadas de sus propios bolsillos o de los bolsillos de donantes que compartan esa visión y nunca del dinero de aquellos ciudadanos que no comulgan con esas ideas y propuestas.

Frente a los partidos Ni Ni, los libertarios representamos a la generación del cambio, la generación TPE: Trabajo, Produzco, ELIJO.

Acerca de la autora: Roxana Nicula

Consultora en el sector internacional de la consultoría en comunicación, posicionamiento online y servicios de traducción. Especialista en creación y gestión de estrategias transversales en Internet para la medición, el seguimiento y el posicionamiento de todo tipo de marcas. Emprendedora y autónoma. Desde diciembre de 2014, Secretaria de Organización del Partido Libertario (P-LIB) y miembro de su Comité Ejecutivo Federal.

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