En la semana más decisiva para el PSOE, a falta de que se convoque oficialmente el Comité Federal que fijará si los socialistas se abstienen o votan en contra en una posible investidura del conservador Mariano Rajoy, las posiciones siguen enquistadas.

Dos de los dirigentes del PSOE que más claro hablan, el extremeño Guillermo Fernández Vara y el catalán Miquel Iceta, se han reafirmado esta mañana en sus posturas.

El presidente extremeño mantiene que su partido debe permitir la investidura de Rajoy como presidente: “Nadie en el PSOE quiere que Rajoy sea presidente pero no discutimos eso, no discutimos si el presidente es Rajoy u otro, sino si lo es ahora o dentro de 55 días”. Vara ha defendido este lunes que con la composición actual del Parlamento “se puede hacer muy buena oposición” e incluso crear una comisión de investigación sobre el caso Gürtel que “depure las responsabilidades políticas”, cosa que no será posible si unas nuevas elecciones arrojan un Parlamento con mayoría del PP.

Frente a quienes piden al PSOE que consulte a la militancia si deben abstenerse para investir a Rajoy, Vara ha replicado que las consultas no están en la cultura ni en los Estatutos del PSOE, y ha explicado que para hacerlas obligatorias debe aprobarlo un congreso del partido. El PSOE es un partido “de debate y de matices”, y cuando se consulta a la militancia “desaparecen los matices”.

También ha opinado que, si el PSC rompe la disciplina de voto —y se mantiene en el no a Rajoy en el caso de que el Grupo Socialista decida votar sí— el PSOE y el PSC tendrán que “hablar de qué ocurre cuando los órganos del partido deciden una cosa y eso no tiene traslación en un partido que está federado”.

Por su parte Miquel Iceta, primer secretario del PSC, ha dicho que él no es partidario de que el Grupo Parlamentario Socialista dé libertad de voto, porque no se trata de un asunto de conciencia, sino de posición política, y ha insistido en que los diputados del PSC votarán no. Al “motivo de fondo” de rechazo a la política económica y social del PP, ha precisado Iceta, se suma que el juicio del “caso Gürtel” está demostrando que este partido no tiene “capacidad ni voluntad suficiente para luchar contra la corrupción”. En tercer lugar, ha dicho, está el que en Cataluña hacen al PP “responsable de que no haya un diálogo que pueda resolver el problema del encaje entre Cataluña y el resto de España”.

Además, ha avisado de que después de la investidura viene la gobernabilidad, y “las mismas voces” que reclaman hoy al PSOE que se abstenga le pedirán después que apruebe los Presupuestos o “eventuales recortes sociales”.

De ese modo, ha proseguido, el partido verá “muy mermada su capacidad de hacer oposición” y además con la perspectiva de unas elecciones “en uno o dos años”, porque, a su modo de ver, la correlación de fuerzas que existe en el Congreso hará que la legislatura sea corta “y el PSOE se verá asociado a lo que haga el PP sin muchas posibilidades de desmarcarse”.

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