Estamos tratando de armar las mejores listas libertarias en Euskadi para presentarnos a las próximas elecciones autonómicas el 25 de Septiembre y las dificultades son máximas debido a nuestra propia esencia.

Los liberales y libertarios consideramos al Estado como un parásito de los ciudadanos, que impide desarrollar de forma libre los proyectos individuales o colectivos y ahoga a base de regulaciones e impuestos, sobre todo, a las clases medias y trabajadoras. Además, el hecho de participar en unas elecciones parece un acto de irresponsabilidad, de traición a nuestra esencia.

Todos los que nos encontramos en este lado de la fuerza, libertarios, anarco-capitalistas, minarquistas, paleos, georgistas, etc. debemos entender que la única opción de cambiar las cosas es pasando a la acción, y esto no significa ir en contra de nuestros principios.

Pensar que los políticos tradicionales van a realizar políticas que reduzcan el peso del Estado de motu propio es tan ilusorio como creer que un león hambriento no se coma a una gacela que tiene delante porque una organización ponga carteles en la sabana en defensa de las gacelas.

Seamos serios. Gracias a que los liberales y libertarios no han sido valientes y han presentado candidaturas, los populistas ultraestatalistas han cogido su hueco. En lugar de menos Estado, menos restricciones, menos intromisión, gracias a nuestra pasividad nos encontramos con que la alternativa a lo malo es algo peor.

¿Te gustaría ver algún día que tu país no es noticia por la corrupción, por políticos ineptos, por una economía de amiguetes? ¿Quieres vivir en un país con niveles de pleno empleo, con salarios competitivos, con libertad absoluta, donde se valore el mérito, el esfuerzo y el éxito?

Si realmente queremos vivir en una sociedad libre, innovadora y de progreso, tenemos la obligación de hacer pedagogía constantemente para darnos a conocer. La mejor plataforma para comunicar ideas y que calen en la población en general es a través de los medios de comunicación y la representación política, dando un ejemplo que nadie más da.

Así pues, invito a toda persona que considere que merece la pena vivir en una sociedad libre y feliz, que defienda los valores libertarios a través de la participación política. Necesitamos hombres y mujeres para ofrecer a la sociedad las mejores opciones de gobierno e ir reduciendo paulatinamente todas las presiones políticas, fiscales, etc. que nos asfixian. Ponte en contacto con nosotros y emprende la aventura de tu vida, la defensa y la difusión de lo que quieres para ti y para los demás, sabiendo que este proyecto no tiene vuelta atrás.

La próxima semana presentaremos las candidaturas en Euskadi, así que, aun estás a tiempo.

César CasajúsAcerca del autor: César Casajús

César Casajús es un emprendedor y empresario donostiarra, profesional de la industria farmacéutica, de la salud, y experto en negociación. Imparte seminarios y formación relacionados con el sector farmacéutico. En la actualidad es el Coordinador General de Euskadi del Partido Libertario (P-LIB).

César Casajús

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1 Comentario

  1. No se puede reducir la administración, reducir su propio grupo político, o quitar servicios a la población sin actuar como un dictador. El Liberalismo no se implanta desde arriba, surge desde la ciudadanía sin colores políticos. Actualmente solo sería posible tras una catástrofe social que abriese los ojos. Yo no estoy por crear catástrofes.

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