Si existe uno de los más grandes perjuicios que tenemos que derribar en estos tiempos, es sin duda, el mito de los beneficios de los derechos sociales. Los derechos sociales son justamente la negación a los derechos individuales.

Cada vez que los parlamentos, nacionales o internacionales, crean un “Derecho social”, se está limitando el derecho individual de alguien más.

Para poder entender por qué los derechos sociales son un impedimento al progreso y a la generación de riqueza, debemos hacer un breve paréntesis y definir lo que realmente es un “derecho”, y seguidamente, establecer cuáles son los derechos básicos, únicos e individuales.

El concepto de “Derecho”, entendido en su sentido más común,  debe ser entendido como aquella facultad o poder de decidir sobre algo, y de poseerlo. Siendo así, un derecho, no solo una propiedad meramente filosófica, moral y objetiva, sino también una valla que impide que el mismo derecho, lo posea un tercero. Así, el “derecho” no depende del pronunciamiento de un Estado y un Tribunal para ser ética y jurídicamente valido. El derecho, al igual que el lenguaje, la familia y el Dinero, son instituciones creadas y desarrolladas a través del orden espontaneo de la interacción y cooperación social de generaciones de seres humanos.

Por lo tanto, el derecho, como principio, es previo a la existencia del Estado.

Los derechos únicos, básicos e individuales son aquellos que permiten al ser humano alcanzar su naturaleza misma. Nos referimos al derecho a la vida (el reconocimiento y respeto a la existencia del individuo); el derecho a la libertad (el reconocimiento de que el individuo nace libre y que toda coacción es un altercado a la humanidad como tal) y finalmente, el Derecho a la propiedad (el reconocimiento de que el individuo que produce o adquiere ciertos recursos es el único quien tiene esa facultad de decidir el destino de las cosas que se encuentran bajo su propio dominio y conocimiento).  A partir de ellos, se estructura los demás derechos en base a la Libertad (libertad de contratar, de opinión, de circulación etc.) o aun mix entre la Libertad y la propiedad. (Libertad de empresa y de comercio).

Los derechos individuales son posibles justamente porque su aplicación y existencia no contradice los mismos derechos individuales de otro individuo. Esa es la principal razón por la cual los derechos sociales son insostenibles y profundamente injustos. Es esa la semilla por la cual los derechos sociales son enemigos en potencia de la misma naturaleza del Derecho.

Otro aspecto importante, es que los derechos individuales permiten internalizar costos y beneficios sobre el mismo individuo.  En cambio, los derechos sociales o también llamados colectivos, al privilegiar a un grupo determinado, termina externalizando los costos de su existencia  a otros, quienes a veces, no gozan de los privilegios de los derechos sociales. En resumida cuenta, los derechos sociales son pagados, y en contra de la voluntad, por el derecho individual de otro, la propiedad por ejemplo,  a través de impuestos. La existencia de los derechos sociales, así como su permeabilidad en el tiempo, depende exclusivamente de la privación o limitación de los derechos individuales.

Además, los derechos individuales funcionan como incentivos destinados a producir externalidades positivas. El derecho a la libertad por ejemplo, incentiva al individuo a cerrar tratos con otros y a decidir libremente sobre el objeto de éstos. Generando así no solo mayor cantidad de transacciones en cuanto mayor sea la libertad de contratación que un país tenga. El derecho a la propiedad, incentiva a que el individuo produzca e intercambio no solo su trabajo, sino también su capital. El derecho a la propiedad es la base del ahorro y la inversión. Y éstos a su vez, son base de todo sistema capitalista exitoso.

Cuando un estado establece un derecho social (privilegio) de educación gratuita o sanidad pública por ejemplo, está emitiendo una señal perversa al mercado. No solo para el propietario quien verá disminuir su riqueza y renta por los impuestos, sino también para quienes pretenden recibir el privilegio de la gratuidad ya que se les estará generando un incentivo a no producir, sino solamente a consumir con el dinero de otros.

Todo derecho gratuito y social es un perverso mecanismo de imposición de conformismo y asistencialismo. Es un castigo al emprendedor creativo para premiar al individuo ocioso. 

Mack Cleam Peña

 

Acerca del autor: Mack Cleinm Peña Argandoña

Liberal. Difusor y promotor de la Escuela Austriaca de Economía.

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Los derechos sociales impiden la creación de riqueza
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