Primer domingo del último mes de 2016 y Europa continúa generando noticias alarmantes sobre su futuro, en este caso el no a la reforma constitucional de Italia que el Primer Ministro saliente, Matteo Renzi, unió a su destino, ya que seguramente era la única forma que tenía para sacar adelante las reformas que saquen de la crisis —principalmente la del sector financiero— al país transalpino.

La victoria aplastante del no podría tener dos lecturas, una positiva y otra negativa, a saber, en la medida que evita una excesiva concentración de poder que pretendía el Primer Ministro, al acabar con el bicameralismo perfecto —dejar el Senado como una cámara de representación territorial sin apenas poder legislativo, al estilo de muchos países de la Unión Europea, entre ellos España—, que no ganara el sí es una buena noticia, y quizás no por el hecho de que ese poder lo concentre una persona como Renzi, sino que pueda venir otra persona y utilice ese gran poder para reducir las libertades de los italianos. El lado malo del no a Renzi es que da alas al que se erige como gran esperanza de una parte del pueblo italiano y figura del populismo en Italia: Beppe Grillo. Este último se ha mostrado más de una vez euroescéptico y deseoso de hacer un referéndum en el que se pregunte sobre la permanencia de Italia dentro del Euro.

A pesar de todas estas circunstancias, y un futuro más que incierto, se podría pensar que los mercados sufrirían una reacción negativa ante la victoria aplastante del no, pero estos ya habían descontado el resultado —previeron que el resultado fuera el que fue y ya bajó todo lo que tenía que bajar—, así, la Bolsa de Milán abrió en los 16.795 puntos y cerró en los 17.050, una subida del 1,48%. Pero no solo en Milán había buenas noticias, en otras bolsas como la de Madrid, Fráncfort o París también registraron datos positivos en el día en el que la UE y la Eurozona podrían echarse a temblar.

Aparte de que las bolsas europeas ya habían descontado el más que previsible resultado —en este caso, las encuestas si vaticinaron la victoria del no frente al si—, se esconden, por lo menos, dos motivos más que ayudan a explicar que los mercados tomaron con calma estos resultados:

  1. La intención de todos los líderes italianos es el de tratar de formar un gobierno alternativo y de consenso que evite un adelanto electoral, de hecho, el Presidente de la República, Sergio Mattarella, ya le ha pedido a Renzi que no dimita hasta que se aprueben los presupuestos para el ejercicio 2017 para evitar una situación de inestabilidad política que no beneficiaría en nada a la delicada situación económica y financiera del país transalpino.
  2. El papel de Mario Draghi, que como ya hizo en el año 2012 cuando pronunció su famoso “haré lo que haya que hacer, y créanme, será suficiente” salvando de la quiebra a España y de una situación complicada a la propia República de Italia, el BCE se prepara para intensificar las compras de los bonos soberanos.

Quizás, esta situación sea diferente en largo plazo si, finalmente, hubiera un adelanto de las elecciones y Beppe Grillo, favorito para alzarse con la victoria en estos momentos, cumple su promesa y se celebra en Italia otro referéndum, esta vez con un resultado cuyas consecuencias pueden ser mucho más graves, a saber, si Italia le dice sí a salir del Euro, la moneda común podría empezar a temblar y entonces lo que haga Draghi no será suficiente y perjudicaría seriamente a los propios italianos que se enfrentan a un serio proceso de restructuración y recapitalización bancaria —situación similar a la que vivió España en el año 2012—, pero con una moneda devaluada enfrentarse a los mercados es una tarea muy complicada, lo que puede deparar en un grave crisis económica, tanto en la Eurozona como en el país transalpino.

Como dijo el Vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez-Maillo, los referendos los carga el diablo, y en Europa ya van dos, que ponen en una encrucijada a la UE, a saber, seguir manteniendo las estructuras burocráticas y centralizadas que guían en sus reformas a los Estados Miembros para sostener la socialdemocracia de mala manera al mismo tiempo que se da alas a los populismos que amenazan con romper el proyecto europeo u optar por una mayor independencia y libertad económica a los países integrantes de la UE al mismo tiempo que esto implique una mayor responsabilidad de actuación —algo que funciona en Irlanda, por ejemplo—.

Santiago CalvoAcerca del autor: Santiago Calvo

Doctorando en economía por la USC, master en fiscaliidad internacional y comunitaria. Colaborador en medios nacionales y gallegos como Okdiario, Libertad Digital o Compostimes. Coordinador de SFL en Galicia.

Santiago Calvo

Luditas en contra del desarrollo

¿Cómo cambiaría su vida sin un vehículo para desplazarse a su trabajo? Apuesto a que sería totalmente diferente a la que tiene actualmente. ¿Se...

La imaginación populista de los políticos

Normalmente, los políticos suelen ser denostados y muy criticados —no sin razón— a la hora de enunciar cualquier tipo de medida, pero si hay...

Esos malditos ignorantes que no saben votar

Los americanos no saben lo que votan, son unos ignorantes, los viejos y los blancos no deberían votar en Estados Unidos… ¿Les suenan estas...

NOTICIAS

Estonia, de miseria comunista a meca tecnológica de Europa

Cuando, en 1991, Estonia se convirtió en un país independiente, sus líderes políticos visualizaron el futuro en algo tan abstracto como la codificación y...

Trump desatado: “He heredado un desastre”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ofrecido este jueves su segunda rueda de prensa desde que llegó a la Casa Blanca, una comparecencia...
Los no efectos del no a Renzi y amenazas futuras
5 (100%) 1 vote

No hay comentarios

Deja un comentario