Después de todo el barullo que se ha montado en torno a la elección de Donald J. Trump se ha alzado como el vencedor gracias a su victoria en los estados claves, gana al superar los 270 votos electorales, aunque pierde por algo más de medio millón de papeletas en el voto electoral. Así y con todo, el magnate se convertirá en el 45º Presidente de Estados Unidos, y todo, porque Obama se cachondeó de él en la cena de corresponsales del año 2011. Ése fue el día cero, y la hora h, el inicio del fin del sueño de “La Clinton”, si Obama se hubiese estado calladito…

Visto lo visto, mis primeras dudas fueron: ¿Y ahora qué se le ocurrirá a este hombre?, ¿tendrá un plan para sus 100 primeros días? Porque, no nos engañemos, son los realmente importantes, son los que permiten a un presidente entrante hacer aquello que venía a hacer. Si es que tenía pensado hacer algo, -algunos viene a pasearse por el mundo en el Air Force One, y la verdad es que queda de maravilla en los telediarios del país anfitrión- aunque me da a mi en la nariz, que para bien o para mal, Trump hará cosas, o al menos lo intentará.

Así que, ni corto ni perezoso, me abalancé sobre su web, y allí me encontré con lo que andaba buscando: El contrato de Trump con el pueblo americano para aquello de… “Make America Great Again”.

En éste “su contrato”, -porque el señor Trump ha firmado el documento, y además, le ha dejado un espacio al lado para que usted haga lo mismo, y a ser posible lo cuelgue en la pared o se lo enseñe a su cuñado, el demócrata ése…-, volviendo al documento, ahí tenemos algunas de sus primeras medidas como presidente y, la verdad, es que el documento no tiene desperdicio.

Partiendo de algunas cosas que son directamente irrealizables,  bien porque aún teniendo mayoría republicana en Congreso y Senado, la mayoría no es de Trump, ni Trumpista. En Estados Unidos, cada representante se debe a su distrito, en el caso de los congresistas y a su Estado en el caso de los senadores, -hay dos por cada uno de los 50 Estados de la unión-.

Otras son directamente anticonstitucionales, y ya se encargará el Tribunal Supremo de hacer la correspondiente criba, decapitación y posterior incineración de las “idas de olla” del presidente.

Brevemente, y antes de continuar, quisiera felicitar al Liberarian Party Americano, y a su candidato a la presidencia, Gary Johnson, por haber logrado el mejor resultado de la historia del movimiento libertario en Estados Unidos, con 4.285.517 votos, y un 3,27% del electorado. Espero y deseo que en 2020, se luche por ganar varios estados. Aunque quizás, haga falta un candidato con algo más de garra,- quizás, Austin Petersen-, y más financiación. La campaña de Hillary Clinton ha sobrepasado los 1.100 millones de recaudación final, y la de Trump, los 700 millones. Obtener más de cuatro millones cien mil votos con una recaudación de 10 millones es casi heroico, pero es necesario dar el siguiente paso.

De vuelta al documento, cabe preguntarse ¿cómo lo resumiría en pocas palabras?: es un ataque a la línea de flotación del establishment. O, al menos, el comienzo.

Propone entre otras cosas, una enmienda constitucional para ampliar la limitación de mandatos a todos los miembros del congreso. Contando con que hay congresistas que llevan casi 40 años en la cámara de representantes, no creo que les haga especial ilusión el tema.

También plantea prohibir que lobbies internacionales aporten fondos a las campañas electorales; este punto en concreto estoy seguro de que lo habría propuesto Hillary, tal y como hemos visto con su fundación

Pero, la que pienso que es quizás la parte más interesante de este documento, son sus primeras medidas económicas, que si bien no son tan ambiciosas como las que presentaba el Libertarian Party, sin duda son mucho mejores que las presentadas por Hillary Clinton.

EEUU - Donald Trump - ImpuestosTrump promete algo que parecía olvidado en Estados Unidos, sobre todo desde que Barack Obama llegó a la Casa Blanca en 2008: una gran bajada de impuestos, de hecho, la más ambiciosa desde la etapa Reagan. Una rebaja media del 35% y un ambicioso plan de deducciones, un buen comienzo.

Una de las obsesiones del magnate durante la campaña ha sido el Impuesto de sociedades, pues bien, propone su rebaja a nivel federal, pasando del 35% actual, al 15%.

Este plan fiscal, aunque más amplio, es sin lugar a dudas, el más ambicioso propuesto por un presidente desde hace mucho tiempo, un primer paso en la buena dirección, y opuesto a la tendencia de la vieja Europa, con su represión fiscal “por nuestro bien”.

Además no hay que olvidar, el “New New Deal” que pretende impulsar el nuevo presidente, 1 billón de dólares, – europeos, no americanos- de inversión en infraestructuras en 10 años; el sueño húmedo de cualquier keynesiano que no utilice la obra de John Maynard Keynes para adornar, o bien los más osados para calzar alguna mesa, -bueno estos quizás lo hagan los libertarios, pero que quede entre nosotros-.

Aunque en su plan recalca que dicho armatroste de gasto tendrá un efecto “neutro” sobre el presupuesto, ¿será ésto como cuando los progres utilizan la palabra democracia?, que tanto pueden estar hablando de esclavizarte fiscalmente, como acordándose de cualquiera de nuestras respectivas madres, eso sí, todo muy democrático.

Trump corre el riesgo de no poder llevar a cabo la gran parte de aquello que ha prometido, primero, porque son locuras y burradas ajenas a una sociedad avanzada y comercial y, finalmente, porque el sistema en Estados Unidos está diseñado para que las propuestas salidas después de una jornada de colocón con pellote en alguna de las fastuosas estancias de la Casa Blanca no se conviertan, finalmente, en ley.

Ahorrándome mi opinión sobre el señor Trump, será interesante ver como navega por las turbias aguas de Washington, porque desengáñese señor Trump, en la tele usted es el rey, pero en la capital del establishment no es más que un lindo gatito con tupé.

Alejandro MuletAcerca del autor: Alejandro Mulet

Estudiante de Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Santiago de Compostela. Me interesa la economía, la historia, la política y temas curiosos y quizás por ello menos conocidos. Dispuesto a reflexionar y a compartir mis opiniones, espero que las disfrutéis. Mi Twitter.

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