Telepolítica catódica: política caótica

Estamos acostumbrándonos a la fantasía de un modo exagerado, no me refiero solamente al teatro político del parlamento, donde se representan comedias y tragedias –cámaras de TV incluidas– para entretenimiento de individuos maduros, sabios y de apaciguamiento para ciudadanos niños necios con temáticas tan poco relevantes, sobre cómo o cuando y quien formará gobierno, sino a la nueva TV convertida en el escaparate y eco de los políticos creados por este mismo formato de comunicación. Ha quedado demostrado que actualmente, a pesar de que muchos decían que la situación de inestabilidad política perjudica a España, es del todo falso, llevamos casi cinco meses sin gobierno formal de manera oficial y no reina el caos, la televisión nos había distorsionado la realidad hasta creernos esa distorsión, algo les ha debido pasar a sus tertulianos y comunicadores habituales con la política, se han creído su propia mentira, sus propias falsas promesas de redención y mesianismo político, en definitiva sus propias fantasías, al crear y creer al mismo tiempo en sus criaturas, Pablo Iglesias y compañía. La actual TV solo es un espejo que refleja el actual vacío intelectual y cultural de la sociedad actual.

Solo se habla de política, no se habla de medicina ni de tecnología, ni de ciencia, aparte de como simple entretenimiento, los telediarios matinales hacen el repertorio de noticias, mientras los cronistas del periódico y demás articulistas de opinión se despachan a gusto engrandeciendo sucesos políticos del todo intrascendentes para el curso de la historia mundial. Después de este proceso a lo largo de la mañana, tarde y noche, se suceden las tertulias, casi siempre vacías de otros contenidos más profundos como espiritualidad, arte, filosofía, música, cocina, nada más que el chascarrillo político del día, ni siquiera hablan de historia o de política internacional apenas.

¡Chismes frescos oiga!

¡Se pagan al peso!

¡Correveidiles mañana!

Pero por mucho que los tertulianos se empeñen en domesticar ideológicamente en lo político y planificar en los mental a la sociedad, esta sigue sintiendo cierta desafección política, haciendo sus vidas y negocios, está visto que la gente ya no respeta a los políticos, los considera triviales, banales, personajes mundanos más que personas ilustres, debido a que el medio es el mismo, esto es la TV, las noticias políticas las acaban tomando por medio ficción al mismo nivel que la película de los sábados por la tarde.

En dicha TV hasta hace unos años (2000-2011), premiaba una cultura de usar y tirar, del consumo rápido y frívolo, en lugar de lo virtuoso, donde se trafica con las bajas emociones, la violencia, el morbo, lo grotesco, el humor negro, pues entienden que eso da audiencia y por tanto ingresos. Pero sobre todo era la herramienta utilizada por el sistema para atontar a la población y distraerla de los verdaderos problemas sociales y económicos.

Esto generó que las pocas personas cuerdas que no querían formar parte del manicomio mediático español se refugiaran en internet un oasis en un desierto de vulgaridad mediática.

Anteriormente los canales de TV estaban poblados de realitys shows, futbol, chismes del corazón, famoseo cutre y barato, sin embargo a partir de la llegada del PP al gobierno se preparó la segunda transición mediática española, pues no se recordaba tanta politización de “la caja tonta”, entonces no tanto, desde los años 1976-1981. Es curioso que ahora a partir del descrédito PPSOE hayan aparecido los nuevos partidos encumbrados y ensalzados artificialmente por los canales de TV, los cuales podríamos decir que los han creado. La pregunta es ¿De verdad? ¿Tenía que ser esta la historia, con esos protagonistas? ¿Ellos son la alternativa? ¿Por qué? ¿Quién lo dice? Ah sí, se me olvidaba, lo dice la televisión y para mucha gente es como si hablara el Papa, o más aun, Dios.

Es demasiado ingenuo pensar que estas alternativas políticas han sido algo espontáneo, en lugar de un hecho planificado desde hace tiempo, para canalizar el descontento social consecuencia de la crisis de 2008 en adelante, donde las televisiones se hacen portavoces y representantes de la supuesta voluntad de la ciudadanía pero sin la voluntad de ésta, dirigiéndola y pastoreándola por donde estas televisiones quieren, creando políticos ad hoc y ex profeso. Los periodistas, showmans, bufones de circo, tertulianos sabelotodo, son los que de manera irresponsable e infantil, han creado las nuevas criaturas políticas, criaturas que pueden convertirse en monstruos y que sacaron de la nada mediática, solo para jugar con ellas, jugar como aprendices de brujo, quizás por audiencia, aburrimiento o el morbo que les posee.

Sus pequeños egos se han visto colmados con creces, pero a un precio muy alto para el conjunto de la ciudadanía. La política es, por tanto y queda demostrado, un juego de espejos, una ficción, para construir cadenas y crear súbditos encadenados. Algo muy parejo a la fantasía, a las falsas promesas que vende un mago, un brujo o la televisión, la mentira es una arte, por eso los mentirosos son siempre unos artistas, la mentira es poder, pero no es necesaria la mentira para seguir viviendo, por lo tanto, tampoco lo es la televisión y la política, dos hermanas inseparables.

Acerca del autor: Pedro Paniagua

Conocedor de los mitos, escritor diletante, estudioso de la historia, miron del buen arte y  literatura, curioso de la filosofia, defensor de la cultura y vigilante de la politica. Amante de la libertad, la verdad y el conocimiento, enemigo de los dogmas y el oscurantismo. Ya que  por las ideas se muere y  por la ideologia se mata, con las ideas se piensa, con la ideologia se manipula. “Todo hombre deberia ser libre de decidir que hacer con su vida y buscar su libertad como deber moral para con su priopia dignidad”

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