El régimen turco, que dirige desde Ankara con mano de hierro el proislamista Recep Tayyip Erdogan, ha suspendido hoy a través del Ministerio del Interior, por sospecha de vínculos golpistas, a un total de 265 agentes de la Gendarmería y la Guardia Costera. Continúan de esta manera las purgas políticas que Erdogan está llevando a cabo para afianzarse en el poder.

Según el régimen autoritario de Erdogan, la medida forma parte de las investigaciones sobre la cofradía de Fethullah Gülen, un predicador turco exiliado en Estados Unidos al que Ankara responsabiliza de haber instigado el fallido golpe de Estado del 15 de julio pasado, acusación que él niega.

Entre los suspendidos hay 153 gendarmes, una policía militarizada dependiente de Interior, informa la agencia estatal Anadolu. Entre los afectados se hallan 42 oficiales, 56 suboficiales y 30 sargentos.

En la Guardia Costera, la medida afectó a 112 personas, entre ellas 52 oficiales y 56 suboficiales.

La cofradía de Gülen y el régimen turco se enfrentaron hace tres años en una lucha de poder que ha llevado a enormes purgas en el aparato estatal, tanto antes del pretendido golpe de Estado como, con mayor intensidad, después, en un intento de erradicar a los gülenistas como oposición al régimen de Erdogan.

NOTICIAS

Estonia, de miseria comunista a meca tecnológica de Europa

Cuando, en 1991, Estonia se convirtió en un país independiente, sus líderes políticos visualizaron el futuro en algo tan abstracto como la codificación y...
Valora este artículo

No hay comentarios

Deja un comentario