En estos días tecnológicos, hay quien aún paga con cheques. He podido funcionar toda la vida sin ellos, cuando abrí mi primera cuenta ya podía hacerse casi de todo por internet (en algunos bancos). En mi vida profesional realicé muchas transferencias por lotes (remesas). Jamás he tenido la necesidad de hacer un cheque, pero he cobrado muchos. Generalmente los deposito en mi cuenta, pero no siempre.

Hace unos días me fui al BBVA a cobrar un par de queques que sumaban algo menos de 3000€. No me quisieron entregar mi dinero. Me mandaban a la oficina central y, aseguraban, no estaba claro que me lo entregaran en el mismo día. Por supuesto, decidí montar un pequeño numerito. Me sentó especialmente mal que la cajera me indicara, incluso, un ‘para esas cantidades’…Le miré con cara de asco y me espetó…’bueno a lo mejor para usted no son tan importantes’…

La recuperación de mi propiedad, repentinamente, tomó un tinte moral. La cajera determinaba cuánto podía yo cobrar y cómo me debía parecer a mi eso, y lo realizaba no solo sin vergüenza, lo hacía con aires de justiciera. No conocía mis plazos de cobro, el trabajo realizado, la necesidad personal que podría estar pasando (o no), pero no se privó de realizar un comentario para arrojar un prejuicio ante lo que consideró reprochable.

Le exclamé que no hacía falta irnos a criterios personales, el Estado había ayudado a los bancos a mantener el dinero de sus clientes mediante la limitación de pagos en efectivo para/entre particulares. Ninguno de esos dos cheques superaba esa limitación.

Supongo que no hay que explicar que me fui gritando, pero sin mi dinero. Ante cualquier eventualidad, disponen de un hombre autorizado para ejercer fuerza contra clientes que pretendan retirar su dinero.

Hace un par de días recibí otra falta de consideración por otro banco, del que ya dejé de ser cliente en dos ocasiones pero tuve que volver a caer. Ya no tengo ganas de hablar con ellos, decidí marcharme a mi banco de referencia y solicitar lo que antes se llamaba orden inversa: le pides a tu banco que retire los fondos de otro banco, con una orden firmada.

Hace unos meses esa posibilidad desapareció. Ahora debes aguantar la paliza del comercial de ventanilla antes de poder retirar tus fondos, aparte de desvelar que te vas a otro banco, ya que no puedes retirar en efectivo determinadas cantidades sin llamar la atención (hablo de, por ejemplo, 5000€). Al carecer de la parte interesada (el banco al que te llevas los depósitos) estoy convencido de que el banco retendrá el dinero más tiempo del necesario. Hay que resaltar que las cantidades que ahora pelean los bancos resultan irrisorias comparadas con sus balances, pero no pueden permitirse la retirada de la más mínima cantidad de efectivo. Hay que recordar también que muchos bancos limitan las cantidades para las transferencias por internet.

Que un banco no entregara tu dinero habría desencadenado un pánico bancario hace apenas cien años. Hoy, recibí reproches al defender mi propiedad en una ventanilla bancaria: ya sabes cómo funcionan, es que necesitan unos días, qué culpa tendrá la cajera… patrañas, excusas de mal pagador.

Todos tenemos la culpa de aguantar este abuso en silencio. Somos la sangre de un sistema financiero corrupto y moribundo, cuyos síntomas saltan por doquier en cuanto reclamas la propiedad del dinero, en cuanto lo quieras físicamente. Es nuestro deber transitar hacia otros medios de intercambio si queremos eludir los próximos colapsos, para los que ya están preparados el FMI y el Banco Mundial. Escapar de la divisa oficial es dar un paso de gigante en la derrota del Leviatán.

Tienes derecho a ser feliz, prescinde de tu gobierno.

Gerónimo PereaAcerca del autor: Gerónimo Perea

Soy gestor de patrimonio inmobiliario. Autónomo. Emprendedor. Multidisciplinar. Lo más importante, mi familia. Página personal

 

Más de Gerónimo Perea

Control de azafatas

La última cruzada de la censura feminista es la de las azafatas deportivas. A su juicio es denigrante el uso que se hace de...

La España que conozco

¿Cómo se puede hablar de la España que conozco, cuando siento que son tantas? Conozco la España imperial, la socialdemócrata, la ibérica, la dictatorial,...

Desasociarse del Estado

Otros antes que yo lo intentaron, y fracasaron. Intentaron divulgar la rebelión ante el robo que son los impuestos, como intentaron buscar formas de...
Un sistema moribundo
5 (100%) 1 vote

No hay comentarios

Deja un comentario