Opinión

Una herencia problemática

Miguel Rives
Miguel Rives
Poco que decir, pensionista, casado, dos hijos, hincha del RCD. Español. Muy, pero que muy catalán y consecuentemente muy, pero que muy español. Me encanta leer, la buena comida y el baloncesto. No soy cocinillas, pero me interesa mucho la cocina.

No piensen que cuando hablo de herencias me estoy refiriendo al injusto y rapaz Impuesto de Sucesiones que con tanto empeño defienden y nos imponen los socialistas. Desgraciadamente desde que Pedro Sánchez logró colarse por la gatera de la moción de censura en la Moncloa, el gobierno socialista se ha dedicado con fruición a subir impuestos o a advertir que los va a subir.

Apoyarán lo que afirmo los sufridos trabajadores autónomos que han visto cómo les subían la cuota a una velocidad de vértigo o la anunciada subida del IRPF –tengo que recordar que los ricos en España, los ricos de verdad no tributan por las rentas del trabajo– así que esa bobada de que los gastos que, realmente servirán para retribuir el favor de los votos que le dieron al PSOE la victoria en la moción de censura, los van a pagar “los que más tienen” no es otra cosa que un cuento como la copa de un pino.

En España los ricos no pagan impuestos desde el tiempo de los visigodos. Así que, si no son los ricos los que paguen el dinero que necesita Sánchez para llevar a cabo su política de gestos y recompensar los favores recibidos, ya saben ustedes a quién le va a tocar pagar la juerga… Efectivamente, a la fiel y sufrida clase media.

Habrá quien diga que Pedro Sánchez prometió que la banca y las grandes empresas serían las que cargarían con el mochuelo del aumento de gasto que anuncian. Es público y notorio que Ferraz mantiene de siempre, una intensa y amorosa relación con la banca. No existe en nuestro país partido político con el que los banqueros se hayan portado mejor que con el PSOE, al que han condonado una y otra vez sus millonarias deudas.

Asunto difícil de comprender, la banca no perdona ni un céntimo al común de los mortales, pero cuando se trata del PSOE se comportan con una extraña ductilidad y lo hacen con una sonrisa seráfica; pudiera parecer que esos millones que el PSOE no ha pagado a los bancos, los habrá compensado de otra manera…

De todos modos, la banca ya ha dicho lo que hay: Nosotros ya pagamos bastante impuestos y si el gobierno insiste no tendremos más remedio que cargar el coste del impuesto a nuestros clientes. Lo que yo les diga, al final pagaremos los de siempre.

Ni tampoco me refiero, cuando hablo de una herencia problemática, a alguna declaración socialista que afirma que el problema de los inmigrantes ha sido una herencia que les dejaron a los de Ferraz los fachas del PP.

Lo de la acogida con banda de música y majorettes de los mal llamados refugiados del Aquarius, fue percibido, incluso por la UE, como un acto que produciría de inmediato un efecto llamada y así se lo recriminaron a Pedro Sánchez en su primer viaje a Bruselas donde le lavaron la cara por este asunto. Viaje que demostró las pocas tablas del socialista que, ya puestos a liarla, propició con su viaje otro resultado multiplicador al efecto llamada.

Les explico, Pedro Sánchez y su gobierno ignoraron que es costumbre en España que el primer viaje internacional de los presidentes de gobierno tenga como destino Marruecos y como esta vez no fue así, el soberano alauí se cogió un rebote de los que hacen época y entre el efecto llamada y el cabreo del monarca, aquí estamos pidiendo agua por señas a Europa para que nos echen un cable que nos ayude a hacer frente al desembarco masivo de inmigrantes en las costas andaluzas, situación que  ha superado totalmente al gobierno socialista, pero que no ha impedido que nuestro presidente se haya ido alegremente de vacaciones.

Reza el dicho “Cuando no hay razón hay razones” y como ya conozco la facilidad socialista para tergiversar la realidad y retorcer la semántica con tal de justificar lo injustificable, me voy a referir a un hecho incontrovertible, apoyado en datos y quiero recordar a los zurdos que me hacen el honor de su lectura, que fue Lenin el que dijo aquello de que sólo un imbécil puede discutir los datos.

Veamos pues a que me refería con lo de la herencia problemática con la que titulo el presente escrito: Mariano Rajoy fue investido presidente de Gobierno el 20 de diciembre de 2011, el 27 de enero de 2012 se publicó la EPA correspondiente al cuarto trimestre del año anterior, los populares se encontraron ante un panorama atroz, los socialistas se habían cargado 600.000 puestos de trabajo a lo largo del año y los del PP se quejaron con razón de la “herencia recibida”.

Ha querido la fortuna que poco después de llegar a Moncloa Pedro Sánchez, se publicara la EPA correspondiente al pasado cuatrimestre que resultó la mejor de la serie histórica y esa sí es herencia de Rajoy.

En diciembre de 2011, en España teníamos unos 18 millones de ocupados y 5,3 millones de parados, hoy por hoy en nuestro país, tenemos 19,3 millones de ocupados y Rajoy deja tras de sí 3,5 millones de parados, está claro que el panorama que se abre ante Sánchez es infinitamente mejor que el que dejó su adorado ZP a los peperos.

Esa es la herencia problemática ante la que se encuentra Pedro Sánchez. Teniendo presente el grave problema que todavía representa el paro en España, debería el gobierno socialista hablar menos y ponerse a trabajar a destajo por mejorar las cifras que deja Rajoy.

Aquí ya no valen las campañas de imagen, Pedro Sánchez debe en primer lugar reconocer el buen trabajo del gobierno del PP en su lucha contra el paro heredado de los socialistas y de inmediato ponerse a crear empleo, lo que repercutiría positivamente en la demanda interna y en el consumo y permitiría que la recaudación fiscal creciera, sin necesidad de ahogar a los ciudadanos con más y mayores impuestos.

Lo malo va a ser que con total seguridad Pedro Sánchez hará bueno el refrán que reza: “Unos con tesón lo ganan, y otros sin sazón lo gastan”.

Así de triste es la vida, tendremos que esperar a las próximas elecciones.

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Miguel Rives
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Poco que decir, pensionista, casado, dos hijos, hincha del RCD. Español. Muy, pero que muy catalán y consecuentemente muy, pero que muy español. Me encanta leer, la buena comida y el baloncesto. No soy cocinillas, pero me interesa mucho la cocina.

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