Venezuela se viene abajo

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La situación se vuelve insostenible, las cartillas de racionamiento, colas interminables en los supermercados, falta de suministros básicos, escasez de alimentos, inseguridad en las calles… Venezuela, el que fuera uno de los países más ricos de Latinoamérica, con recursos naturales tan codiciados como el petróleo, está en un punto crítico. Por ello, EL HERALD POST ha decidido ponerse en contacto con personas que están viviendo en Venezuela y nos están contando de primera mano cómo están viviendo la realidad actual del país. Todo esto, tras la reciente declaración de Nicolás Maduro del ”estado de excepción”.

Cristhian Serpa, 21 años, toda su vida viviendo en Catia (Caracas)

‘‘La situación aquí en Venezuela es terrible… La inseguridad… las armas de fuego… la gente la desarman… La escasez de comida… hay grandes colas para comprar comida racionada a precio regulado por el Estado… dentro de las mismas colas se forman peleas, incluso hasta muere gente violentamente para conseguir comida. Mucha gente incluso ha matado perros, gatos y hasta palomas para poder saciar su hambre porque no consiguen comida, y si la consiguen, está extremadamente cara.’’ Nos cuenta Cristhian. ‘‘Se ha generado un mercado negro de la comida, son llamados bachaqueros, ellos comercian con productos de primera necesidad y lo venden más caro’’.

‘‘Tenemos una inflación alrededor del 700%, el dinero que se te cae en la mano tienes que gastarlo el mismo día, ahorrar es imposible’’ ‘‘Esta es la peor situación económica social y política que ha atravesado Venezuela desde que es República’’ ‘‘Mis padres son inmigrantes de Colombia, vamos a seguir igual o peor que antes’’.
‘‘El Estado para cubrir su gasto público el petroEstado se le ha ido acabando, así que ha recurrido a la impresión indiscriminada de billetes por parte del Banco Central de Venezuela’’.

Sofía Hernández, 55 años, vive en Valencia (ciudad de Venezuela)

Sofía Hernández no es el nombre real, nos ha pedido que mantengamos el anonimato por miedo a posibles represalias si alguien cercano al régimen se hacía eco del artículo y tomaba medidas.

‘‘Esto no es una crisis, todo esto es un plan orquestado desde que Chávez llegó al poder. El propósito era destruir el país, a nivel de infraestructuras, de leyes, de hábitos… todo lo han cambiado para peor’’ nos cuenta Sofía. ‘‘Ellos están utilizando las prácticas nazis, las prácticas Stalin…’’ ‘‘Aquí están muriendo niños por desnutrición’’ ‘‘Nos estamos viendo afectados por un Gobierno criminal, una banda de mafiosos’’ ‘‘El daño que están haciendo a los venezolanos es tan grande… a ellos les importa su vida, mientras aquí los niños se mueren de hambre…’’. Sofía recuerda esta anécdota: ‘‘Los árboles de mango están hoy en su temporada alta, y apenas hay porque los niños se suben a ellos y todo el mundo los ha cogido por desesperación’’.

‘‘Tienes que comprar por número de cédulas una o dos veces por semana, vas al supermercado para comprar para lo que te llega, y a veces no tienen ni eso’’ ‘‘Lo peor es que todo esto está pasando por la ignorancia del venezolano… aquí no sólo votaron a Chávez los pobres, también votaron intelectuales, profesores, ingenieros… aunque no lo quieran ver, Venezuela hay ignorancia, se vendieron al peor postor’’ ‘‘La gente se va a cansar, estamos en el filo de la navaja… un movimiento en falso y aquí se prende la mecha de un consecuencias incalculables, y eso le conviene al régimen.’’ ‘‘La idea de ellos es incomunicarnos, nos cortan la luz cuatro horas diarias, el agua dos días por semana… lo peor es que muchas personas no pueden irse’’.

Evelio Rafael Rodríguez, 44 años, vive en Caracas

FOTOEVELIO3‘‘Lo que se comenta es cierto, la escasez de comida es como en un 80%… no se consigue los insumos necesarios para preparar una comida, y si consigues, los precios son incomprables, imagínese… cuesta 8-10 veces lo que una persona puede ganar en un día…’’, nos dice Evelio, ‘‘es difícil la situación… la escasez de medicamentos está matando a la población, mi abuela, mi mamá no tienen medicamentos para la tensión, circulación… no se consiguen… los enfermos de cáncer tienen que quedarse quietos e irse a su casa porque los hospitales no tienen medicamentos… es muy fuerte la situación’’.

Todas estas afirmaciones son testimonios textuales de estas tres personas que han querido compartir sus testimonios sobre la realidad actual de Venezuela con EL HERALD POST.

[/vc_column_text][vc_separator color=”custom” border_width=”2″ accent_color=”#c4bd00″][vc_column_text]Jaime de la CasaAcerca del autor: Jaime de la Casa

Estudiante de Finanzas y Contabilidad en la Universidad de Sevilla. Miembro de Students for Liberty y en colaboración con Ágora Libertaria. Blog personal: Opinión Libre

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_widget_sidebar sidebar_id=”td-default”][vc_custom_heading text=”ESPECIAL VENEZUELA” font_container=”tag:h2|font_size:35|text_align:center|color:%23ffffff” google_fonts=”font_family:Ubuntu%3A300%2C300italic%2Cregular%2Citalic%2C500%2C500italic%2C700%2C700italic|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal” css=”.vc_custom_1463559129570{margin-top: -40px !important;background-image: url(http://heraldpost.es/wp-content/uploads/2016/05/Bandera-Venezuela-2.jpg?id=3690) !important;}” link=”url:http%3A%2F%2Fheraldpost.es%2Fespecial-venezuela%2F||target:%20_blank”][td_block_11 custom_title=”Jaime de la Casa” header_color=”#bfb800″ post_ids=”-3715″ category_id=”47″ limit=”4″][vc_raw_html css=”.vc_custom_1463559366315{margin-top: -30px !important;}”]JTNDYSUyMGNsYXNzJTNEJTIydHdpdHRlci10aW1lbGluZSUyMiUyMGhyZWYlM0QlMjJodHRwcyUzQSUyRiUyRnR3aXR0ZXIuY29tJTJGRWxIZXJhbGRQb3N0JTIyJTIwZGF0YS13aWRnZXQtaWQlM0QlMjI3MTA4Nzg4NzcyMjk0NDUxMjElMjIlM0VUd2VldHMlMjBwb3IlMjBlbCUyMCU0MEVsSGVyYWxkUG9zdC4lM0MlMkZhJTNFJTBBJTNDc2NyaXB0JTNFJTIxZnVuY3Rpb24lMjhkJTJDcyUyQ2lkJTI5JTdCdmFyJTIwanMlMkNmanMlM0RkLmdldEVsZW1lbnRzQnlUYWdOYW1lJTI4cyUyOSU1QjAlNUQlMkNwJTNEJTJGJTVFaHR0cCUzQSUyRi50ZXN0JTI4ZC5sb2NhdGlvbiUyOSUzRiUyN2h0dHAlMjclM0ElMjdodHRwcyUyNyUzQmlmJTI4JTIxZC5nZXRFbGVtZW50QnlJZCUyOGlkJTI5JTI5JTdCanMlM0RkLmNyZWF0ZUVsZW1lbnQlMjhzJTI5JTNCanMuaWQlM0RpZCUzQmpzLnNyYyUzRHAlMkIlMjIlM0ElMkYlMkZwbGF0Zm9ybS50d2l0dGVyLmNvbSUyRndpZGdldHMuanMlMjIlM0JmanMucGFyZW50Tm9kZS5pbnNlcnRCZWZvcmUlMjhqcyUyQ2ZqcyUyOSUzQiU3RCU3RCUyOGRvY3VtZW50JTJDJTIyc2NyaXB0JTIyJTJDJTIydHdpdHRlci13anMlMjIlMjklM0IlM0MlMkZzY3JpcHQlM0U=[/vc_raw_html][vc_raw_html]JTNDaWZyYW1lJTIwc3JjJTNEJTIyaHR0cCUzQSUyRiUyRnJjbS1ldS5hbWF6b24tYWRzeXN0ZW0uY29tJTJGZSUyRmNtJTNGdCUzRHRoZWhlcnBvcy0yMSUyNm8lM0QzMCUyNnAlM0QxMiUyNmwlM0R1cjElMjZjYXRlZ29yeSUzRGdlbmVyaWNvJTI2YmFubmVyJTNEMTU4RFowOVlYMzYzUDNCNDRBMDIlMjZmJTNEaWZyJTIyJTIwd2lkdGglM0QlMjIzMDAlMjIlMjBoZWlnaHQlM0QlMjIyNTAlMjIlMjBzY3JvbGxpbmclM0QlMjJubyUyMiUyMGJvcmRlciUzRCUyMjAlMjIlMjBtYXJnaW53aWR0aCUzRCUyMjAlMjIlMjBzdHlsZSUzRCUyMmJvcmRlciUzQW5vbmUlM0IlMjIlMjBmcmFtZWJvcmRlciUzRCUyMjAlMjIlM0UlM0MlMkZpZnJhbWUlM0UlMEE=[/vc_raw_html][/vc_column][/vc_row]

Venezuela se viene abajo
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