El diálogo político y sus límites en el horizonte político. Es el mensaje central que Mariano Rajoy lanza a los cuadros del PP al clausurar el congreso nacional en el que ha sido reelegido presidente del partido. El mismo, en versión ampliada ante el plenario de compromisarios, que hizo minutos antes en su primera reunión con el Comité Ejecutivo Nacional con el que inaugura otro capítulo de su liderazgo rumbo a 2020, fecha de un nuevo congreso y, si nada lo impide antes, de las próximas elecciones generales.

“Sí rotundo y nítido al diálogo”, pero un diálogo que -avisa- “exigirá concesiones” y que afecta no solo al Partido Popular en tanto que partido de Gobierno, sino a todos las formaciones políticas. Diálogo sobre todo y con todos… salvo con quienes piden un referéndum en Cataluña para independizarse de España. Y de este aviso han de tomar buena cuenta todos los partidos de la oposición, porque en mayo se cumple el periodo de carencia electoral marcado por la ley, de manera que Mariano Rajoy puede hacer valer su arma disuasoria de unas elecciones anticipadas en caso de conflicto político o de hartazgo. Ahora bien, para que esto se dé habría que preguntarse a quién conviene más, aparte de al PP, la convocatoria de una elecciones anticipadas.

No va a “comerciar” sobre el proceso secesionista

Mariano Rajoy ha asegurado que no va a “tratar ni comerciar” sobre un proceso secesionista que “pasa por encima de la Constitución, de la unidad de España y de la soberanía nacional”, y que conduce a la “fractura”.

“Nadie nos puede pedir que seamos cómplices de esa barbaridad y no lo vamos a hacer”, ha remarcado el líder del PP, que ha calificado directamente “disparate” el desafío separatista catalán.

Gráficamente, Rajoy ha advertido que “un proceso de secesión no es una poda agradable hecha por un amable jardinero, sino una amputación terrible y dolorosa que no hay cirujano que salve”, que incluiría la salida del euro y de la Unión Europea, y que, ha dicho, se han ocultado a los catalanes, “engañados en su buena fe” por los partidos independentistas.

Para Rajoy, es la literalidad de la ley que ha de defender como presidente del Gobierno la que cierra la puerta siquiera a tratar este asunto. “El derecho a decidir no es un derecho que tenga solo una parte de los españoles, y nadie puede privar a los españoles de ese derecho”, ha dicho Rajoy.

“No se puede negociar qué parte de la ley nos saltamos (…) Nadie y menos un responsable político puede exigir al Gobierno que incumpla la Constitución y la ley. Esto se entiende muy bien, a no ser que no se quiera entender”, ha subrayado, y se ha negado en redondo a aceptar “imposiciones, monólogos y acuerdos de adhesión” del lado independentista.

No ha sido tan explícito en la vía alternativa a este callejón sin salida al que a su entender conduce el referéndum. Eso sí, el presidente del Gobierno ha hecho un llamamiento a cambiar la actual “dinámica” política en Cataluña y “recuperar las instituciones para que vuelvan a estar al servicio de todos los catalanes y no solo del independentismo” y ha pedido a los conservadores trabajar para reconstruir la cohesión interna en Cataluña y buscar “un espíritu de concordia que aleje los extremismos”.

Pide a la oposición que se implique en los acuerdos

Con esa línea roja, Rajoy ha sido claro ante los miembros y líderes del PP en que en el resto de la vida política que les espera en los próximos años necesitarán “ayuda” de la oposición, “aunque no será fácil lograrla”. “Nadie quiso dar ni un paso más del indispensable para que no se repitieran las elecciones; todo ha quedado supeditado a nuestra capacidad de diálogo”, ha recordado.

Pero también ha enfatizado que “el diálogo exige interlocutores” y que “el Gobierno está obligado a dialogar en el mismo grado que los demás”. “La oposición debe adaptarse a las nuevas circunstancias y a aprender a trabajar con un gobierno en minoría (…) Ahora tienen una oportunidad de oro de demostrar que las mayorías absolutas no son necesarias”.

Por eso, ha apelado a los partidos de la oposición a que sean proclives a llegar a acuerdos y que ello no equivale a “vender favores al Gobierno”, sino pactar para atender las necesidades de los españoles y hacer posible la gobernabilidad.

Diálogo, pero sin “desmantelar” las reformas del PP

Sin embargo, aunque no considera la obligación del diálogo como un “peaje” político, no está dispuesto a canjearlo por las reformas emprendidas hasta la fecha en política económica y laboral. 

Si con Cataluña el límite está en la Constitución, en este caso lo fija en los objetivos de recuperación económica y empleo, sus famosos 20 millones de empleos para 2020, para seguir en la senda de las políticas que evitaron el rescate financiero de España.

“Sería una insensatez tirar por la borda los esfuerzos, sacrificios y los resultados que hemos cosechado en los últimos años”, y ha insistido: “Queremos el diálogo para mejorar, no para ir a peor (…) El diálogo no puede tomarse, porque no lo es, como una oportunidad para el desmantelamiento”.

Difícil escenario el que plantea el líder conservador con unas líneas rojas casi maximalistas que apenas dejan margen de maniobra para las negociaciones.

Preocupación en el PP por el voto perdido

Los casi tres millones de votos perdidos por el PP desde la primera vistoria de Mariano Rajoy también estuvieron presentes en los mensajes de los dirigentes consevadores. Así, la recién confirmada secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, instó a las filas ‘populares’ a trabajar para recuperar el voto perdido, el de los “españoles desengañados” que “se quedaron en la abstención o se fueron a otro partido” en las últimas elecciones: en suma, “recuperar el centro-derecha español”.

Con el objetivo de rearmar al partido en los próximos congresos regionales y la cita electoral de 2019 en el horizonte, la número dos ha llamado a sus correligionarios a recuperar una mayoría que les permita gobernar sin depender de otros, en referencia clara al PSOE y Ciudadanos, dos de cuyos miembros, Begoña Villacís y Miguel Gutiérrez, estaban entre los invitados a la clausura.

“No podemos confiar desgraciadamente que la izquierda vaya a obrar conforme a los intereses generales, a saber qué va a pasar con la socialdemocracia en España. Y no sabemos qué va a ocurrir con los nuevos partidos, si acabarán cansados de estabilidad y buscarán nuevas emociones”, ha dicho Cospedal en su discurso.

“O damos respuestas desde el PP o las darán por nosotros”, ha sintetizado, poniendo enfrente al “populismo” y a Podemos, contra quienes ha alertado: “A siete kilómetros de aquí, una casta populista lucha por librar a la humanidad de la maldición de la prosperidad económica y el bienestar social, auque en realdiad solo quieren librarse los unos de los otros”, ha ironizado sobre la asamblea de la formación morada que se celebraba simultáneamente en la plaza de Vistalegre, en Madrid.

NOTICIAS

Estonia, de miseria comunista a meca tecnológica de Europa

Cuando, en 1991, Estonia se convirtió en un país independiente, sus líderes políticos visualizaron el futuro en algo tan abstracto como la codificación y...

Trump desatado: “He heredado un desastre”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ofrecido este jueves su segunda rueda de prensa desde que llegó a la Casa Blanca, una comparecencia...

Estibadores: las claves del conflicto

El conflicto en el sector de la estiba en España está en su punto más álgido. Los puertos españoles están pendientes de un hilo...

NOTICIAS

Ayer los mineros, hoy los estibadores y mañana… la quiebra

Estos días con la nueva reforma para liberalizar la actividad portuaria, los grupos de presión de turno están calentando motores. Primero habría que ver...

Sobre el liderazgo

Si hay algo que ha aportado munición a aquellos que se desgañitan contra el capitalismo es, sin duda, la pésima gestión, no solo a...

La revolución de la honradez

Parece que el siglo XXI no será el de otro socialismo trasnochado, como pretendían algunos descerebrados empedernidos, sino el de la honradez, compañera imprescindible...

Los inversores sopesan el riesgo de una Europa sin Merkel

Un serio desafío a la canciller alemana Angela Merkel está forzando a los inversores globales a analizar la posibilidad de otra gran sorpresa electoral:...
Valora este artículo

No hay comentarios

Deja un comentario